El acuerdo con el City obliga a Nike a elegir entre el Arsenal o el United

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Una de las principales marcas a efectos de sponsorización técnica, la norteamericana Nike, tiene el enorme privilegio de vestir a clubes y selecciones de fútbol de la talla del Manchester United, el FC Barcelona, la Selección Francesa o la Selección Inglesa. Sin embargo, este panorama, a primera vista a envidiar por le resto de marcas, no le supone a Nike la tranquilidad deseada dentro del campo que estamos analizando.

Y es que los norteamericanos tienen ante sí un dilema de difícil resolución que tiene a varios clubes de la Premier a los que viste a unos protagonistas que están dando más de un dolor de cabeza para Nike y sus dirigentes. 

Nike lleva años visitiendo a dos de los clubes más importantes de la liga inglesa, el Manchester United y el Arsenal, en una situación idílica que permitía a la marca acaparar uno de los papeles protagonistas dentro del makerting y el patrocinio deportivo dentro de la Premier League. La situación hasta el momento imponía un status quo en el que Nike se sentía cómoda. Sin embargo, la situación se rompe a finales de la temporada pasada. 

Por aquella época, los rumores de que Nike se iba a desprender de su firma ‘filial’, la británica Umbro, eran cada vez más sólido y las intenciones de los norteamericanos era tratar de retener dentro del universo Nike a aquellos valores de Umbro que en la firma de Oregon consideraran lo suficientemente atractivos como para no desprenderse de ellos. Uno de estos primeros valores que se pusieron sobre la mesa fue el del conjunto británico del Manchester City. El club inglés, hasta entonces vestido por Umbro, anunció junto con Nike, el acuerdo alcanzado para que, desde comienzos de la temporada 2013-2014 fuera ésta la encargada de vestir al otro conjunto de Manchester durante las siguientes seis temporadas en un contrato estratosférico bastante superior a los 26 millones de libras que Warrior, en otro contrato astronómico, desembolsó por el Liverpool.

Sin embargo, lo que parecía todo un logro, en Nike se ha convertido en un auténtico problema. Y lo es por varios motivos, pero sobre todo por dos. El excepcional acuerdo de Nike con el Manchester City ha motivado los recelos de otros dos importantes clubes de la Premier equipados por Nike y que se encuentran en duras negociaciones con la firma norteamericana: el otro club de Manchester, el United, y el Arsenal.

En el seno de la firma de Oregon sonaron todas las alarmas después del anuncio llevado a cabo por los dirigentes del United acerca de su intención de revisar el contrato que les unía a Nike. La llegada de importantes firmas desde otras latitudes, como Warrior, dispuestas a realizar importantes desembolsos al objeto de abrir mercado en el Reino Unido, además de la constante y latente amenaza de Adidas, motivó que desde el Manchester United lanzaran un velado mensaje hacia Nike: a pesar de tener contrato con los norteamericanos hasta el año 2015, es decir, dos años más, la situación era bastante clara: o se sentaban a negociar o estaban dispuesto a entablar negociaciones con otras firmas bastante receptivas a acceder a las exigencias que imponía el United. Estas otras firmas estarían más que dispuestas a acceder a dichas exigencias toda vez que se harían con uno de los clubes estrellas del mercado, una de las marcas más valiosas del mundo. Con esa premisa, Nike se encuentra en la encrucijada de acceder a las peticiones de Nike, o bien ver como se desprende de uno de sus mayores valores dentro del fútbol inglés en particular y del fútbol mundial en general.

Por lo tanto, el haberse hecho con el Manchester City ha supuesto a Nike un nuevo (e inesperado) dolor de cabeza con su vecino, el Manchester United, que bien podría resolver accediendo a sus peticiones y desembolsando una ingente cantidad de dinero por mantenerlo. Sin embargo, este último hecho, traería como resultado un efecto colateral que nuevamente afectaría a la firma de Oregón. Hablamos de otro club inglés, también vestido por Nike, y que también se encuentra en negociaciones para renovar con los norteamericanos: el Arsenal.

El conjunto de Londres no puede equipararse en términos mediáticos ni de valor de mercado con su rival, el United. Consecuencia de ello, las pretensiones que debieran pretender no alcanzan, ni mucho menos, a las exigencias del club de Manchester para con Nike. Pero la amenaza, como ocurría en el caso anterior, de las nuevas firmas, sobre todo asiáticas y norteamericanas, que amenazan el panorama de sponsorización técnica dentro del fútbol europeo, han llevado a los clubes a tomar cartas en el asunto en la mayoría de los casos. Y aunque el Arsenal no exige, como decimos, las pretensiones exigidas por el Manchester United a Nike, si que está decidida a mejorar sustancialmente lo que recibe de los norteamericanos por su sponsorización técnica. Sin embargo, aún cuando en Nike están más que dispuestos a acceder con las ‘imposiciones’ del Arsenal, tanto el conjunto de Londres como la firma norteamericana se encuentran con un lastre pesado y grande: la resolución del caso Nike-Manchester United. 

Así, en el supuesto de que Nike definitivamente acceda a continuar con el otro conjunto de Manchester, el United, accediendo para ello a desembolsar una suma multimillonaria muy superior a lo que actualmente abona al club británico, la firma se encontraría con que sólo en la ciudad de Manchester, el desembolso anual implicaría muchos millones de libras con destino al City y al United, lo que dejaría muy mermada la capacidad de actuación de Nike para el resto de sus compromisos en el mercado inglés. Y uno de los directamente afectados por este hecho sería, como decimos, el Arsenal, que podría encontrarse con la situación de que la firma quisiera continuar pero que no pudiera por motivos económicos, lo que dejaría el campo libre a esas otras marcas que anhelan hacerse con importantes clubes como vehículos para llegar a esos nuevos mercados o, lo que sería peor para Nike, ponérselo en bandeja de plata a su gran rival, Adidas, que tras la pérdida del Liverpool, anda a la búsqueda de un club de la misma importancia dentro del fútbol inglés que cubra la marcha del conjunto de Anfield.