El 60% de los jugadores NBA acaban endeudados

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Sports Illustrated ha arrojado algo más de sal a la controvertida vida de los deportistas, en este caso, de la NBA, al exponer que al menos el 60% de los mismos acaba en quiebra a los cinco años de finalizar su carrera en la liga norteamericana.

Un interesante informe que pone de manifiesto las causas que motivan que estos deportistas, entre los mejor pagados del mundo, grandes estrellas algunos que despuntaron durante su etapa como profesionales, acaben abocados a la ruina en un corto plazo de tiempo una vez dan por finalizadas sus exitosas carreras.

Drogas, juegos de apuestas o malos asesores, son algunas de las causas que se apuntan como las verdaderas culpables, además de unas ‘cabezas poco amuebladas’ como dicen algunos en tono jocoso, de la situación final de estos que fueron grandes cracks de la mejor liga de baloncesto del mundo.

Sports Illustrated se inspiró para realizar este estudio en el que previamente llevó a cabo la fundación XPro, que ayudó a exfutbolistas de la Premier League que tenían serios problemas económicos una vez dieron por finalizadas sus carreras debido a su tren de vida que durante las mismas llevaron. En total, con una muestra de más de 30 mil jugadores de la Premier League, la fundación XPro llegó a la conclusión de que tres de cada cinco de ellos, una vez retirados, acababan en la más completa miseria transcurridos cinco años.

Como decimos el estudio llamó poderosamente la atención a Sports Illustrated que lo extrapoló a la NBA, donde las conclusiones fueron muy similares: al menos el 60% de los jugadores retirados de la NBA entraban en bacarrota durante los primeros cinco años una vez finalizadas sus carreras.

Entre todos los casos que se dieron dentro del firmamento de estrellas retiradas y posteriormente arruinadas de la NBA, tres nombres propios son los que llaman poderosamente la atención: Scottie Pippen, Allen Iverson y Dennis Rodman.  Los tres han estado en más de una ocasión en acabar en la miseria más absoluta por sus arriesgadas inversiones, por las drogas, el juego y, como no, por las compañías.

Casos llamativos decimos por casos como el que fuera estrella de los míticos Bulls, Scottie Pippen. Ganó durante sus 17 temporadas en la NBA más de 120 millones de dólares, fue el fiel escudero de Michael Jordan en los Bulls y una de las piezas claves en el Dream Team que deslumbró en los Juegos Olímpicos de Barcelona.

Sin embargo, las malas compañías y la escasa habilidad para elegir con acierto sus inversiones, mal asesorado por sus deprorables asesores, motivaron que el jugador estuviera a punto casi de vender su propia vivienda para saldar todas sus deudas.

Lo mismo ocurre con Dennis Rodman, que pasó de ser uno de los deportistas con más seguidores del mundo a convertirse en poco más que un muñeco de feria capaz de realizar y participar en cualquier ‘sarao’ para garantizarse al menos una manutención que quede alejada de sus innumerables deudas.

El base Allen Iverson por su parte acumuló, sólo en concepto de ficha, más de 154 millones de dólares durante su carrera. Fue considerado una de las más grandes estrellas de la NBA. Hoy día deambula por ligas de ‘tercera división’ con el objetivo de lograr mantenerse. Incluso su vivienda de Atlanta, valorada en más de 4 millones de dólares, fue subastada para colmar sus deudas.

Tres ejemplos, quizás los más llamativos, de unos ídolos con pies de barro que una vez finalizadas sus carreras se ven abocados a una vida sumidos en la casi más absoluta indigencia. Malos asesores unidos a una vida llena de excesos dan, como dice el informe, con más del 60% de los deportistas en la ruina más absoluta.