Derrick Rose no jugará este año

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Definitivamente, este inicio de 2013 no está siendo un buen año para la firma alemana Adidas en lo que a patrocinios deportivos de dos importantísimos cracks de dos deportes que mueven masas como son Robert Griffin III en la NFL y Derrick Rose en la NBA.

Y es que, contra todas las previsiones, ninguno de los dos jugadores parece que volverá en los tiempos que Adidas se había marcado, con la pérdida económica que su ausencia, de larga duración, fuera de los terrenos y las canchas de juego, está provocando en la marca de las tres rayas.

Playoff de la NFL. Lunes, 6 de enero de 2013. Los Seattle Seahawks visitan el estadio de los Washington Redskins en partido correspondiente a los playoffs de la NFL, unos Redskins que responden al mando de una de las grandes esperanzas del football norteamericano y de la NFL, el jugador Rober Griffin III, que aún mermado en sus condiciones físicas, se dispone a disputar su tercer encuentro con un serio esguince en la rodilla derecha que amenaza con dejar KO al jugador durante una larga temporada. Sin embargo, las exigencias del encuentro obligan a Griffin a tomar parte en el mismo aún a riesgo de que su rodilla diga basta. Y cuando todo el mundo estaba pendiente del devenir del partido, efectivamente, un grito sordo se olló en todo el FedEx Field: la maltrecha rodilla del jugador hizo un giro brusco que acabó con Griffin III en el suelo con su mano sobre la articulación dolorida. Diagnóstico: desgarro del ligamento cruzado anterior y del ligamento
lateral colateral de su rodilla derecha que precisa intervención
quirúrgica que le mantendrá alejado de los terrenos de juego, en las
expectativas más optimistas, al menos ocho meses.

Tan sólo unos meses antes, Griffin III había pasado a engordar la elitista lista de embajadores que la marca Adidas tiene en el deporte mundial, logrando arrebatar en el último momento al jugador de las manos de otras firmas interesadas como su gran rival Nike. Aunque las cifras no se dieron a conocer, en contraposición a lo que sucede otras veces, gracias al sigilo seguido por la firma y el jugador al respecto, los expertos en el sector hablan de un megacontrato con muchos ceros en las cifras del mismo que aupan al crack de los Redskins al ‘Top Ten‘ dentro de los embajadores de la marca alemana.

La firma alemana veía como la mala suerte se cebaba nuevamente con ella al llevarle el destino a vivir una situación casi calcada a la que desde hace un año vive con el crack de la NBA y de los Chicago Bulls, Derrick Rose. Apenas un año antes, Derrick Rose se llevaba a la rodilla izquierda después de perder el pie de esa misma extremidad en el primer partido de la eliminatoria de primera ronda en la Conferencia Este que enfrentaba a los Chicago Bulls contra los Philadelphia 76ers. Era el sábado, 28 de Abril de 2012. Al igual que Griffin, Derrick Rose había firmado un estratosférico contrato apenas unos meses antes con Adidas que le reportaría 200 millones de euros durante los 13 años que estará ligado con la marca.

Consecuencias inmediatas: todas las acciones, campañas, estrategias y promociones que la firma tenía prevista para rentabilizar ese primer año de inversión se vieron drásticamente paralizadas en ambos casos. Había que cambiar sobre la marcha la estrategia. Objetivo básico: que los aficionados, o más bien el subconsciente colectivo de los mismos sobre ambos jugadores no se perdiera. Resultado: como ya hemos comentado en más de una ocasión aquí en MD, Adidas lanza con Derrick Rose su serial “The Return of Derrick Rose” donde va narrando el día a día en la recuperación del jugador a la vez que va lanzando al mercado nuevas promociones con el crack de los Bulls.

Con Griffin III, Adidas repite la operación. Su objetivo, que nadie se olvide del crack lo que repercutiría de manera aún más negativa sobre la inversión de la marca.

Sin embargo, en ambos casos, siguiendo con el paralelismo de ambas situaciones, Adidas ha dado un paso en falso que le puede echar por tierra todo su esfuerzo para no perder este primer año de inversión. La marca comenzó con Robert Griffin III, al que vaticinan ocho meses de baja al menos. En
Adidas, quizás descorazonados por este nuevo golpe del destino, lanzaron la campaña con el nombre “Blow Up”, en
el que la firma alemana lanza a los aficionados un guiño afirmando que
el jugador estará disponible para su regreso en la semana 1 de la NFL,
allá por el mes de agosto, y que activa a través de las redes sociales
bajo el hashtag #allweekfor1. Evidentemente, Adidas es la primera interesada en que el deportista vuelva cuanto antes a los terrenos de juego. Sin embargo, en esta ocasión, sucedió algo que nadie esperaba. Y es que el propio Griffin III, al que nadie podrá catalogar de sospechoso de no defender a la marca que le paga, hecho éste que le ha costado más de una sanción esta temporada en la NFL, salió al paso del mencionado spot afirmando que llevará a cabo una recuperación sin sobresaltos y sin prisas que
garanticen su vuelta a los terrenos de juego de la manera más
satisfactoria.

Todo un jarro de agua fría para la firma alemana que, aparte de ver como la estrategia marcada para Griffin III se venía abajo, veía igualmente como uno de sus iconos, quizás el más importante y más mediático en la NFL que tiene ahora mismo, con mayor potencial, le ‘paraba’ los pies a sus prisas porque regresara lo antes posible a los terrenos de juego. Este hecho, una dilación en el tiempo de su vuelta a los estadios, es la noticia más negativa con la que se podía encontrar Adidas en términos de ratios de rentabilidada para este primer año de inversión realizada en Griffin.

Sin embargo, dado todo este paralelismo que estamos viendo entre Griffin III y Derrick Rose, quizás en Adidas no deberían haberse parado en este varapalo y ver más allá de lo que la negativa de Griffin III a estar en el césped de nuevo lo antes posible. Y es que la misma ha supuesto un serio precedente que podía ser apoyado por otras estrellas de la marca, como finalmente así ha sucedido. ¿En la persona de quién? Sí, se trata de Derrick Rose.

Hace tan sólo unos días desayunábamos con la noticia de la recuperación total de Derrick Rose que le capacitaba para volver a las canchas en breve. En Adidas no se lo podían creer. La travesía por el desierto había llegado a su fin… pero, ¿realmente se había acabado? Hace tan sólo un día, el propio Rose ha salido a la palestra para descartar una precipitada vuelta a las canchas afirmando que en tanto en cuanto él mismo no se vea en condiciones físicas y psicológicas para su vuelta, no arriesgará ni  un ápice para que esto suceda. Nuevo jarro de agua fría para las esperanzas de Adidas de ir recuperando efectivos. Incluso prestigiosos doctores que han apoyado a Rose durante la recuperación han afirmado que, efectivamente, físicamente Rose está libre de su lesión. Pero ello no quiere decir que esté en plenitud de condiciones para volver a las canchas: “Mientras que Rose no se recupere psicológicamente, mientras no pierda el miedo a volver a apoyar sobre ese pie y sobre esa rodilla, Rose no volverá a ser el mismo. Las precauciones manifestadas por el jugador están más que justificadas”, han afirmado desde el entorno del jugador.

Dos jugadores. Dos contratos multimillonarios. Dos lesiones. Dos varapalos para Adidas. Y dos jarros de agua fría para la marca alemana, que ve como son los propios jugadores los que paran las enormes expectativas y urgencias que deposita la marca alemana para que vuelvan a jugar nuevamente, algo que en la planta noble de la compañía no acaban de asimilar y que repercute de manera muy negativa sobre las estratosféricas inversiones realizadas.