Decepción en Seattle: los Kings se quedan en Sacramento gracias a su alcalde Kevin Johnson

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Jarro de agua fría el que han recibido en el día de ayer los aficionados al baloncesto de Seattle tras la decisión de la NBA de mantener, finalmente, la franquicia de los Kings en la ciudad de Sacramento, frente a los intentos del grupo inversor de Seattle por devolver el baloncesto profesional norteamericano a la ciudad en lo que sería el resurgir de los míticos Supersonics.

Kevin Johnson siempre ha sido una persona a la que muchos han definido como perteneciente a ese grupo reducido que se crecen ante las adversidades, capaces de luchar hasta la extenuación por conseguir aquello que, en su situación, otros habrían abandonado por imposible.

Durante su carrera profesional, casi toda en los Phoenix Suns, fue capaz de dirigir a los míticos Suns de la temporada 92/93 a unas cuotas deportivas inimaginables, sólo parados en seco por otro mítico conjunto, el de los Bulls liderado por Michael Jordan. Fue seleccionado tres veces para participar en el All Star de la NBA y durante toda su carrera profesional en la NBA, 12 temporadas, todas en los Phoenix salvo la primera en Cleveland, disputó siempre los play offs salvo esa primera mencionada. Medalla de oro con la Selección USA que participó en el Campeonato del Mundo de baloncesto del año 1994, se retiraría tan sólo cuatro años después, a la conclusión de la temporada 1997/98. Sin embargo, en la 1999/2000, una inoportuna lesión de Jason Kidd provocó el breve retorno de Johnson a las canchas, lo que motivó que, por primera vez en cinco años, los Suns volvieran a superar su primera ronda en los play offs de la NBA. Tras este breve retorno, anunció su retirada definitiva.

A partir de aquí, se centra en la política y en los problemas que existían en la ciudad de Sacramento, sobre todo los que afectaban a la comunidad negra. Y, a pesar de que sus más íntimos le desaconsejaban meterse en un mundo tan complicado como ese, sobre todo por considerar que apenas tendría oportunidades, Johnson no cesó en su empeño de convertirse en el primer alcalde afroamericano de la ciudad en toda su historia, hecho que obtuvo en el año 2008.

Por eso, con todos estos antecedentes, cuando llegaron a oídos del grupo inversor de Seattle, pretendiente de conseguir de la NBA la autorización para trasladar la franquicia de los Kings desde Sacramento, que el alcalde Kevin Johnson estaba trabajando en un último intento para que la NBA recapacitase al respecto, que muchos catalogaron de acción desesperada, la incertidumbre se apoderó del grupo encabezado por el multimillonario Chris Hansen.

Chris Hansen es un importante y reputado hombre de negocios de Seattle, con fuertes lazos empresariales en la ciudad, que a comienzos de este 2013 tanteó a los actuales dueños de los Sacramento Kings, la familia Madoff, la posibilidad de adquirir la parte de la propiedad en poder de los mismos, con el único objetivo de trasladar la franquicia a Seattle, lo que posibilitaría el retorno de los míticos Supersonics a la NBA. Para ello, Hansen puso sobre la mesa una oferta que superaba los 500 millones de dólares para hacerse con más del 65% de los Kings, porcentaje que estaba en poder de los Maloof. La oferta fue catalogada de histórica en la propia NBA, y habría superado el récord de 450 millones de dólares que Joe Lacob y Peter Guber abonarón en el año 2010 para adquirir los Warriors.

Los graves problemas económicos por los que atravesaba la franquicia de Sacramento hicieron ver como tabla salvadidas la opción planteada desde Seattle a la NBA, que consideraron la potente oferta de Seattle, que además iba acompañada por un ambicioso plan que contemplaba la construcción de un nuevo pabellón en la ciudad, la mejor opción y la salida más airosa posible a la preocupante situación de los Kings. Todo el mundo daba por hecho que la cuestión quedaba pendiente tan sólo de la autorización por parte de la propia NBA para autorizar el traslado.

Sin embargo, jamás contaron con la tozudez del alcalde de Sacramento, reticente al máximo de perder a un elemento dinamizador de la economía de la ciudad como es una franquicia NBA. Johnson, con el tiempo en contra, fue capaz de presentar un proyecto lo suficientemente viable a la NBA que conllevaba la construcción de un nuevo pabellón para los Kings dentro de la ciudad, lo que auguraría en principio una vía de escape lo suficientemente rentable para garantizar la viabilidad del proyecto de los Kings en el futuro. La solicitud planteó la suficiente inquietud en la candidatura de Seattle, inquietud que se agravó después de que la NBA anunciara que iba a estudiar detenidamente la contraoferta realizada por la ciudad de Sacramento para mantener allí a los Kings.

Sin embargo, la inquietud se transformaría en malos presagios cuando, hace apenas unas semans, el Comité de Relocalización de la NBA recomendó al Comité Ejecutivo de la NBA mantener la franquicia en Sacramento vista la contraoferta presentada por la ciudad. A partir de ese momento, las opciones que tenía Seattle, mayoritarias al comienzo de la operación, de conseguir que se trasladara la franquicia desde Sacramento, se volvieron ínfimas a la espera de la confirmación oficial por parte de dicho Comité, confirmación que llegó en el día de ayer al afirmar que los Kings se quedarían en Sacramento en una votación que arrojó como resultado un contundente 22-8 a favor de la permanencia y gracias, en gran parte, a la obcecación del alcalde de la ciudad, Kevin Johnson, a resistirse a perder a la franquicia y al enorme proyecto presentado para evitar la misma.

Ahora, sin embargo, queda todavía por delante un duro trabajo por hacer en Sacramento. La negativa del Comité Ejecutivo de la NBA a trasladar la franquicia motiva que en Sacramento se afanen para que, a la mayor brevedad posible, encuentren un grupo inversor lo suficientemente importante interesado en hacerse con ese 65% de propiedad del que quiere desprenderse, a la mayor brevedad posible, la familia Maloof, tarea nada fácil puesto que no admitirán una oferta inferior a esos más de 500 millones de dólares que estaba dispuesto a aportar el grupo de Seattle.

No obstante, en las oficinas del alcalde de la ciudad de Sacramento las felicitaciones, una vez más, se agolpan a la puerta del despacho de Kevin Johnson, un ex-NBA acostumbrado a luchar por conseguir aquello que desea. Mientras, los míticos Supersonics tendrán que esperar para volver a la NBA.