David Ferrer tira por los suelos la campaña de Samsung de su Galaxy S4 en España

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No podemos decir que sea algo que ocurre de manera habitual, aunque, desgraciadamente para las marcas comerciales, cada vez sí que son más frecuentes el tipo de error que ha cometido hace un par de días el tenista español David Ferrer que ha echado, literalmente, por los suelos, la estudiada estrategia de marketing puesta en marcha por la compañía Samsung en España para promocionar su nuevo Galaxy S4.

Muy probablemente, lo que menos imaginaba la compañía surcoreana es que el peor ataque hacia su marca, su nuevo modelo de teléfono y su estudiada campaña para promocionarlo en España procedería, precisamente, de uno de los embajadores elegidos por la firma en suelo español para, precisamente, dar a conocer el nuevo Galaxy S4 y promocionarlo.

Sábado, 27 de Abril de 2010. Se pone a la venta en España el nuevo modelo de la compañía Samsung, su esperadísimo Galaxy S4, que ha sido capaz de generar una expectación aún superior a la que su predecesor, el Samsung Galaxy SIII, consiguió arrancar de sus seguidores, campaña que tuvo lugar el año pasado apenas un mes antes del inicio de los Juegos Olímpicos y cuya presentación coincidió durante el desarrollo de los mismos.

Por aquel entonces, la compañía eligió un acontecimiento deportivo, de muy elevada resonancia a nivel mundial, los Juegos Olímpicos, como vehículo transmisor en el que llevaría a cabo la promoción del mismo. Elegido el evento, sólo faltaba encontrar al embajador que se encargaría de llevar las riendas de ese vehículo. Evidentemente, si el evento elegido era deportivo, que duda cabe que un deportista sería el encargado de ser el protagonista de la campaña que a nivel mundial desarrollaría la marca. En aquel entonces, la elección de la compañía fue más que acertada: un británico, David Beckham, quizás uno de los deportistas más mediáticos del mundo, se encargaría de focalizar la atención de los medios en la promoción del por entonces nuevo Samsung Galaxy SIII. La campaña fue todo un éxito que reportó millones de dólares a la compañía en forma de ventas del producto.

Para el lanzamiento del nuevo Samsung Galaxy S4, la compañía decidió llevar a cabo una estrategia parecida pero más centralizada por países. La ausencia de un gran evento deportivo que centralizara la atención mediática a nivel mundial propició que Samsung decidiera lanzar campañas ‘individualizadas’ por países, de tal manera que en cada uno de ellos habría que elegir aquel acontecimiento que fuera foco de atención de los medios durante el lanzamiento y seleccionar correctamente a los que se convertirían, en definitiva, en embajadores del nuevo modelo.

En España, el acontecimiento deportivo coincidente con su lanzamiento fue el conocido Trofeo Conde de Godó de tenis de Barcelona, perteneciente al circuito ATP World Tour 500, y que en la actualidad lleva el nombre de Barcelona Open Banco Sabadell. Durante el fin de semana de lanzamiento del nuevo S4 se disputaba la final del mencionado trofeo. Elegido el vehículo, a Samsung le faltaba únicamente seleccionar a los ‘conductores’ del mismo. Y para ello, que mejor que dos exponentes del tenis español. Así, la firma eligió a David Ferrer y a Nico Almagro como brands ambassadors de la marca para la promoción, en exclusiva, del producto.

De hecho, durante el torneo, ambos tenistas tenían como misión utilizar el terminal enviando alguna imagen captada con el mismo a través de sus respectivos perfiles de Twitter, comentar por medio de sus cuentas oficiales en las diferentes redes sociales las bondades del nuevo modelo o promocionar sus virtudes. Todo parecía discurrir por los parámetros pre-establecidos por la compañía en cuanto a la campaña diseñada para España. Todo, hasta el pasado martes.

Dentro de su papel como embajador del nuevo S4, David Ferrer procedió a ejercer las funciones que se le asignaron como inherentes a este nuevo rol temporal (Samsung ha elegido a los tenistas para que ejerzan ese papel durante esta campaña frente a los contratos de brands ambassadors que se firman con deportistas por tiempo más pronlongado, asociados más a la propia marca que a éste o a aquél modelo en cuestión). Así, el pasado martes, David Ferrer subía a su perfil de Twitter, cumpliendo con sus nuevas funciones, un comentario alabando las nuevas prestaciones del nuevo S4:

Un tweet corto, pero muy orientado a lo que buscaban desde Samsung. El tweet corrió rápidamente como la pólvora por las redes sociales. Alguien llamó a Samsung y le comentó el hecho: el tweet de Ferrer se había convertido en uno de los temas más mencionados y comentados en Twitter. Y sin embargo, en la sede de la compañía, todo eran caras largas. ¿Por qué?

David Ferrer había conseguido dar resonancia a su tweet, pero ¿era lo que realmente quería Samsung? Los seguidores del tenista español rápidamente se dieron cuenta de que, el jugador, en su afán por promocionar el nuevo modelo de Samsung, lo que realmente estaba haciendo era hacerle un flaco favor a la compañía que le pagaba y promocionar a su gran rival, el iPhone de Apple. ¿Qué había sucedido?

Pues sucedió que David Ferrer, de ahí las caras largas en la sede de Samsung, había enviado el tweet promocionando el nuevo S4 desde un… iPhone. Sí, Ferrer, el embajador elegido por Samsung, utilizaba iPhone. La estudiada y cuidada campaña de Samsung se había convertido, sin quererlo, en la mayor campaña de Apple, y lo mejor para la última, sin costarle un euro.

Rápidamente se advirtió del error, el jugador eliminó el tweet a instancias de Samsung, y a la mayor brevedad posible volvió a remitir el mismo mensaje, pero esta vez desde el modelo surcoreano. Sin embargo, ya era tarde. Demasiado tarde. El tweet con el ‘gazapo’ de Ferrer corrió como la pólvora como ya hemos comentado por las redes sociales hasta el punto de que muchos lo catalogaron como la mejor campaña que en España jamás haya tenido… Apple. Los comentarios irónicos vertidos sobre Ferrer, sobre Samsung y sobre el nuevo S4 seguramente han provocado más daño que cualquier campaña que Apple e iPhone hubieran puesto en marcha para desprestigiar el modelo.

Surge nuevamente la cuestión, tan traída y cuestionada por muchos especialistas, de la oportunidad y acierto de las grandes marcas comerciales a la hora de elegir sus embajadores, aunque sean para un modelo en concreto. El tan recurrido recurso de elegir a un embajador temporal, lo suficientemente mediático, y que cuente con un numeroso y nutrido grupo de seguidores en las redes sociales para promocionar los productos de ésta o aquella compañía sigue poniéndose en duda sobre todo vistos los errores a que puede dar lugar. Queda la duda de saber si Samsung había comprobado que Ferrer era ‘consumidor’ habitual de sus productos o conocía que era ‘forofo’ de su gran rival.

¿Os imagináis a Beckham, icono por antonomasia de adidas, promocionar unas nuevas zapatillas de la marca alemana calzando unas Nike?