Coe defiende la construcción del McDonalds más grande del mundo dentro del Parque Olímpico

0

El dinero en el mundo del deporte es cada vez más importante. Siempre lo ha sido, pero en estos tiempos, cada vez más. Hasta el punto de poner en juego alianzas cuando menos extrañas.

Como el hecho de que uno de los mayores exponentes de comida “poco saludable” (llamémoslo así) sea uno de los principales patrocinadores de los Juegos de Londres 2012. Y claro, el que juega con fuego, acaba quemándose.

Y es que la polémica ha surgido en el Reino Unido ante el hecho de que McDonalds, la multinacional de comida rápida, va a construir (de hecho, lo tiene ya casi terminado) el mayor restaurante del mundo en el Parque Olímpico. Esto ha generado multitud de críticas de especialistas deportivos y de médicos especialistas en nutrición, que ven dicha asociación inviable a todas luces: “No se puede entender que el deporte, que fomenta estilos de vida saludable, vaya de la mano de unas directrices antagónicas, como el consumo de comida rápida, la llamada “comida basura”, uno de los principales problemas de obesidad en la población mundial”.

Ante este hecho, Sebastian Coe, ha tenido que salir a la palestra para defender a McDonalds tratando de dar argumentos que, como siempre que se trata de justificar lo injustificable, suenan a veces hasta ridículos. Porque decir que estos gigantes de la comida rápida, como es McDonalds, o como pueden ser Burguer King, etc.. son máximos exponentes de la defensa de una dieta saludable raya hasta lo obsceno. Pero eso es lo que no le ha quedado más remedio que hacer al exatleta, ahora metido en tareas organizativas de los Juegos de Londres, al afirmar que la compañía es una de las mayores defensoras de la dieta saludable, poniendo como ejemplo que sólo en Gran Bretaña destina más de 350 millones de euros a la agricultura británica. Y ante el aluvión de críticas, no le ha quedado más remedio que lanzar frases del estilo “ellos tienen todo el derecho del mundo a vender sus productos puesto que son uno de los principales sponsors de Londres 2012. Además, la venta de sus productos durante los Juegos supondrá menos del 10 por ciento de los alimentos disponibles en el Parque Olímpico”, en un intento de poner paños de agua caliente sobre la polémica, afirmaciones estas últimas que no han caído nada bien en McDonalds, que han visto que las mismas pueden afectar seriamente a su imagen.

El macrorestaurante tendrá una superficie de 3000 metros cuadrados con 1500 plazas que darán trabajo a 500 personas y espera vender 50.000 Big Macs, 100.000 porciones de patatas fritas y 30.000 batidos y refrescos.

McDonalds se convirtió en el patrocinador oficial de los Juegos Olímpicos en el año 1976 y tiene una larga trayectoria de compromiso con el Movimiento Olímpico. En todos estos años ha habido anécdotas de todo tipo, como el haber transportado por vía aérea las hamburguesas a los atletas estadounidenses que compitieron en los Juegos Olímpicos de Invierno de 1968 en Grenoble, Francia, después de que estos afirmaran que echaban de menos la comida de McDonalds.
A principios de este año, en los Juegos Olímpicos de Innsbruck 2012 de la Juventud, la compañía extendió su patrocinio de los Juegos Olímpicos hasta el año 2020 en un acuerdo que ronda los  80 millones de euros.