Coca Cola, adidas y Huyndai advierten a FIFA

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  • Coca Cola, adidas y Hyundai se suman a la corriente crítica de patrocinadores y advierten a la FIFA de la necesidad de aclarar las dudas existentes en los procesos para designar las sedes de los Mundiales de Rusia y Qatar
  • VISA, Emirates y Samsung ya decidieron hace unas semanas no renovar con FIFA
  • Hasta ahora, tan sólo 3 sponsors de los considerados TOP en FIFA mantienen su apoyo incondicional a la organización: McDonald’s, Gazprom y Budweiser

Hace tan sólo unas semanas anunciábamos una exclusiva en Marketing Deportivo MD: tres de sus principales patrocinadores (dos de ellos seguros y el tercero lo confirmará en tan sólo unos días), como son VISA, Emirates y Sony, decidían no renovar con el máximo organismo que dirige las riendas del fútbol internacional amparándose en cambios estratégicos en cuanto a sus políticas de expansión en unos casos o en agotamiento de una relación, que en el caso de algunos de ellos, se inició hace apenas unos años.

Lo que subyacía realmente en estas decisiones era el enorme malestar y la gran preocupación existente en estas compañías como consecuencia del escándalo de corrupción que salpica a la FIFA en lo concerniente a la concesión de la organización de los Mundiales de los años 2018 y 2022 a Rusia y Qatar respectivamente. Aquella decisión, que dejará a FIFA sin una importante vía de dinero (al menos momentáneamente, hasta que se firmen los nuevos contratos con los nuevos patrocinadores que vengan a sustituir a los salientes) se adoptaba antes de conocerse la esperpéntica escena vivida en los últimos días en torno al organismo con el cierre de las investigaciones, la reapertura y la propia autodenuncia ante los juzgados internacionales planteada por la propia FIFA que ha dado lugar a nuevas muestras de intranquilidad entre otros tres importantes sponsors: Coca Cola, adidas y Hyundai.

La FIFA se reafirma: no hay nada ilegal

Hace tan sólo unos días la FIFA daba oficialmente carpetazo a la investigación que la propia FIFA había puesto en marcha para conocer y, en caso afirmativo, depurar responsabilidades sobre la existencia de irregularidades en la designación y elección de las sedes que organizarían los Mundiales del año 2018, asignado a Rusia finalmente y, sobre todo, el del año 2022, que organizará Qatar.

Y aunque durante los últimos meses han ido apareciendo pruebas que no dejaban en muy buen lugar a la ética y honorabilidad seguida por los miembros encargados de dichas elecciones en FIFA, el organismo decidió cerrar el caso como la mayoría de especialistas esperaba que concluyera: afirmando que se habían seguido y observado todas las garantías para que ambos procedimientos fueran los suficientemente limpios y legales en su determinación.

Un invitado inesperado

La decisión era la esperada, toda vez que la investigación la había llevado el Comité de Ética de la propia FIFA, cuya independencia del máximo organismo ya fue puesta en duda cuando FIFA consiguió parar las denuncias ante los tribunales y hacer que dicho Comité llevara a cabo las investigaciones.

Sin embargo, apenas unas horas después de conocer el anuncio de FIFA, el abogado estadounidense que se había encargado de llevar a cabo el informe, Michael García, al frente de dicho Comité, denunció que la FIFA había tergiversado los términos del mencionado informe obviando puntos claves donde se determina las irregularidades e ilegalidades surgidas durante todo el proceso, una afirmación desde dentro de la propia FIFA que cogió al organismo con el pie cambiado.

Denuncia ante Suiza

Las declaraciones de García ejercieron un efecto inmediato e imprevisto en el máximo organismo, que se autodenunció tan sólo 24 horas después ante el fiscal general de Suiza para depurar posibles responsabilidades en las irregularidades halladas (y que tan sólo 24 horas antes la propia FIFA había desmentido que existieran) en el proceso de adjudicación de los Mundiales de Rusia 2018 y Qatar 2022.

La propia FIFA en su demanda reconoce que existen actividades, actuaciones y hechos que se sospecha pudieron ser ilegales, aunque no especifica ni da detalles de las normativas que pudieron ser quebradas y quienes fueron los responsables de ellol

Coca Cola, adidas y Hyundai

La noticia corrió como la pólvora, los medios de comunicación y las redes sociales no hablaban de otra cosa y el asunto acabó salpicando a una de las ramas que más sustentan a FIFA: a sus patrocinadores. Así, si Sony, Emirates y VISA ya decidieron poner tierra de por medio quizás conocedores de que el asunto iría a más, ahora han sido otros tres importantes sponsors como Coca Cola, adidas y Hyundai, los que han mandado un claro mensaje a FIFA para que depuren responsabilidades en todo este entramado de supuestas irregularidades ante la amenaza de seguir los pasos dados hace tan sólo unas semanas por Sony, Emirates o VISA.

La primera en alzar la voz ha sido la gigante estadounidense Coca Cola, con quién FIFA tiene un importantísimo acuerdo de más de 340 millones de euros, que advirtió la seria incertidumbre que le provocaba toda este asunto respecto a continuar ligando su imagen a la de la FIFA ante el posible daño que ello pudiera generar en la marca. Acto seguido fueron otros dos importantes sponsors, como adidas y Hyundai, los que se pronunciaron en el mismo sentido, advirtiendo que FIFA debía depurar todo tipo de responsabilidad y arrojar algo de luz en el asunto si quería ver cómo estas firmas continuaban dándole un voto de confianza como patrocinadores.

Tan sólo tres de los principales sponsors del organismo, McDonald’s Budweiser y Gazprom, aún no se han pronunciado sobre el asunto, lo que en FIFA se interpreta como un apoyo incondicional a su gestión. Sin embargo, esa advertencia no parece preocupar demasiado. En el entorno de FIFA se reconoce su existencia pero miran al futuro en ese sentido con cierta tranquilidad. Una tranquilidad que también reconoce Diego García, CEO de Marketing Deportivo MD:  “El patrocinio en FIFA está asegurado. Se va VISA pero aparecerá otra compañía interesada, como puede ser MasterCard; se va Sony pero seguro que a marcas como Samsung les interesa estar junto a FIFA. El negocio que gira en torno al fútbol es tan sumamente importante que en muchas ocasiones supera al posible daño que pudieran recibir esas marcas en su imagen. Si se va Coca Cola ¿alguien duda que firmas como pudieran ser Pepsi o cualquier otra no estarían más que interesadas en tomar el relevo? Y si se va adidas ¿cuánto tiempo tardarían marcas como pudieran ser Nike, Puma o cualquier otra en poner sus ofertas encima de la mesa?”, defiende García.

La FIFA tiene un serio problema que no está sabiendo gestionar ante la preocupación de los actuales sponsors, unos sponsors que amenazan con provocar una revolución dentro de la propia FIFA.