China quiere quitar a Florentino a David Beckham

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David Beckham
El futbolista británico podría convertirse en el nuevo asesor de la Federación China de Fútbol
  • El gobierno del gigante asiático quiere convertir al futbolista británico en el asesor futbolístico mejor pagado del planeta con la complicidad de adidas

China va a por todas. Pretende convertir al fútbol en su carta de presentación en su apertura mundial y para ello no está escatimando, ni mucho menos, esfuerzos. Al menos en lo económico, donde estamos pudiendo asistir a importantes desembolsos económicos por jugadores para tratar de persuadirlos a la hora de fichar con equipos de la SuperLiga china que den prestigio a la competición.

David Beckham como nuevo embajador mundial

Sin embargo, no se quedan ahí los esfuerzos. El gobierno del país asiático es muy consciente del enorme poder que, además de lo deportivo, juega el mundo del marketing deportivo en un deporte como el del fútbol. Y está dispuesto a poner toda la carne en el asador para conseguir la incorporación a su proyecto de importantes figuras y embajadores a nivel mundial.

Y el nombre propio entre todos es, sin lugar a dudas, el de David Beckham, que ya firmó en 2013 un importante acuerdo como embajador de la SuperLiga china que le reportaba 10 millones de euros anuales en un contrato de 5 años de duración, y que ahora se ha convertido en uno de los grandes objetivos del gobierno chino para convertirse en asesor personal de la Federación China de Fútbol.

Florentino pendiente

El acuerdo tiene varias ramificaciones de las que, una de ellas, ha llegado directamente al Real Madrid, donde se asiste con interés a las negociaciones que pudieran desencadenar el fichaje del británico con la Federación China para tratar de analizar cómo podría afectar ello a la relación del club blanco con el que fuera durante años su jugador.

Recordemos que el Real Madrid nombró en Septiembre del año pasado a David Beckham como embajador del club blanco en los Estados Unidos, una decisión que causó un gran revuelo entre los aficionados madridistas que consideraron la actitud del presidente un desprecio al que fuera una de las grandes figuras de la historia del Real Madrid, Raúl González Blanco.