Caso Sterling: la NBA sanciona; los Clippers, respiran

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La desafortunadísima conversación que se ha filtrado a la prensa del dueño de Los Clippers, Donald Sterling, con su jovencísima novia en la que se desprendían no menos desafortunadas afirmaciones de índole racista, amenazaban, como decíamos ayer, con dañar la imagen de la NBA a poco que la organización se demorara a tomar cartas en el asunto de una manera directa, tajante y sin paños calientes al respecto.

Pero no sólo la NBA como organización se podía ver seriamente afectada en cuanto a la imagen del producto que vende por los comentarios racistas de Sterling. Su propia franquicia, Los Angeles Clippers, estaba comenzando a sufrir las consecuencias de un escándalo que no había hecho más que comenzar y de previsiones impredecibles.

Muchas veces se escribe la tan manida frase de tirar piedras contra su propio tejado. Y eso es lo que habría que aplicar, en este caso, a Sterling con sus declaraciones: no sólo le podían costar su expulsión inmediata de la NBA, a poco que la organización pretendiera cortar por lo sano a fin de evitar un mayor daño en su imagen, sino para los propios Clippers, damnificados pasivos en toda esta polémica.

Pero, ¿cómo podía afectar este asunto a la franquicia? De la manera más directa, inmediata y que más daños puede sufrir cualquier entidad deportiva, sobre todo desde el punto de vista económico: con la retirada del apoyo que hasta entonces venían otorgando importantes patrocinadores. Así, tras conocerse la polémica y ver la dimensión que iba adquiriendo la misma, eran ya varios los patrocinadores y sponsors de la franquicia que habían optado por abandonar el acuerdo que les unía a la entidad a fin de evitar que el escándalo logre dañar la imagen de sus respectivas marcas.

De este modo, las primeras en abandonar el barco fueron el portal de compras online de automóviles, CarMax y la aerolínea Virgin America, que informaron el pasado lunes la ruptura de sus contratos de patrocinio con Los Angeles Clippers después de conocerse los comentarios racistas realizados por su dueño.

CarMax llevaba nueve años al lado de Los Clippers pero consideraba que ese punto de vista de Sterling acerca de la comunidad negra choca frontalmente con la cultura de respeto de CarMax para todas las personas, con independencia de su color, religión o sexo. En el mismo sentido se pronunció Virgin America, que manifestó que si bien continua apoyando a los fans y jugadores de Los Clippers, tomaron la drástica decisión de poner fin a su relación con la entidad.

Más moderada se mostró la firma aseguradora State Farm, otro importante apoyo económico de Los Clippers, que también criticó abiertamente las declaraciones de Sterling, el dueño de la entidad, aunque desde la compañía se optó por una decisión mucho menos radical que las dos firmas anteriores, dejando en suspenso su actual relación por tiempo indefinido hasta que se resolviera la misma.

La situación era sumamente complicada para las partes implicadas, y no sólamente Sterling. Tanto la NBA como los propios Clippers eran los daños colaterales de una polémica que estaba comenzando a provocar graves perjuicios, no sólo a la marca de ambos, sino a nivel económico. La huída de sponsors iniciada en Los Clippers se podía ver propagada a la propia NBA en caso de que ésta se retrasase a la hora de adoptar una decisión.

Sin embargo, la organización, en reunión de urgencia celebrada ayer, adoptó una decisión unánime, rotunda y sin precedentes: Donald Sterling era expulsado de por vida de la NBA, y sancionado con 2,5 millones de dólares. Una sanción ejemplar con la que la NBA pretende cortar de raíz el problema, aunque tiene otras connotaciones.

En contra de lo que muchos pudieran pensar, Sterling continuará siendo dueño de Los Clippers, o al menos eso se desprende de sus manifestaciones posteriores nada más conocer la sanción, en la que afirmaba que él no había dicho que iba a vender la franquicia. No obstante, son muchos los que piensan que las mismas no son más que un intento último de Sterling de sacar un mayor rendimiento por su venta. Interesados no le faltaran, encabezados por el propio Magic Johnson, que ya se ha postulado como uno de los principales candidatos para hacerse con ella.

La NBA, finalmente, sancionó. Y de manera rotunda. Los Clippers, por fin, respiran.