Brasil, sin camiseta por un error de Nike y la CBF

0

24 de Noviembre de 2013. En un acto organizado de manera conjunta por la Confederación Brasileña de Fútbol y la firma norteamericana Nike, sponsor técnico de la Selección Brasileña de Fútbol, se presenta en sociedad la camiseta con la que el combinado nacional carioca disputará el Mundial que organizará el próximo año. Hoy, apenas una semana después, Brasil se encuentra ante un grave problema que puede dejar a la selección, a poco más de seis meses para el inicio del Mundial, sin camiseta.

Más de uno querrá ver en este caso un paralelismo total con el error que, durante años, ha estado cometiendo la multinacional alemana adidas con el escudo de la Selección Española de Fútbol, un error que tras varios años presente en la elástica de La Roja, no ha sido hasta ahora cuando la firma de las tres tiras, en conveniencia con la propia Federación Española de Fútbol, se ha decidido solventar en los nuevos uniformes con los que la actual Campeona del Mundo disputará el Mundial brasileño y que fueron presentados hace algunos días, un tema que hemos tratado de manera amplia durante en el último año en Marketing Deportivo MD.

Sin embargo, aunque pueda haber similitudes, el error que Nike, con el conocimiento (y consentimiento) de la Confederación Brasileña de Fútbol ha cometido en el diseño de las nuevas camisetas de Brasil para el Mundial que organizará el año próximo alcanza unas proporciones superiores en cuanto a consecuencias se refiere en comparación con el cometido por adidas y la Federación Española de Fútbol, limitado a una mera interpretación libre del escudo nacional de España que permitió “colar” a los Borbones franceses en la camiseta española.

En cambio, la “pifia” de Nike con el máximo organismo del fútbol en Brasil tiene unas connotaciones mayores hasta el punto que, a día de hoy, puede llevar a que Brasil, a algo más de seis meses vista para que dé comienzo “su” Mundial, se encuentre con una camiseta que, en principio, no puede utilizar. Y todo en base a las propias normas aprobadas por…¡¡¡la propia Confederación Brasileña de Fútbol!!!

Ese 24 de noviembre al que nos referíamos al principio era una de las fechas señaladas en rojo por la multinacional Nike, por la CBF, por los aficionados a este tipo de productos, las camisetas, y en general, por los amantes del fútbol, dado que se daría a conocer el uniforme con el que Brasil disputaría el Mundial que organizará el año que viene, un elemento que, además de llevar una importante connotación desde el punto de vista del marketing, no deja de ser algo que puede interesar, más o menos, en cuanto a conocer los colores con los que Brasil tratará de conquistar “su” Mundial.

El asunto de las camisetas (ya lo hemos hablado en más de una ocasión en MD), es un tema clave al ser considerado como uno de los elementos que mayor importancia va adquiriendo, cada vez más, tanto en la marca encargada de su diseño como en la entidad deportiva en cuestión, dado el importante peso que en la economía de ese club o federación va cogiendo la venta de este tipo de productos. Si tenemos en cuenta que esa importancia en la economía se incrementa o disminuye de manera proporcional según sea mayor o menor el nivel de la entidad de la que estemos hablando, podemos comprender que la camiseta brasileña y su presentación era uno de los pilares sobre los que Nike y la CBF tienen depositadas importantes esperanzas en cuanto a beneficio económico la venta de la misma pueda redundar en las economías de ambas instituciones. De ahí que la parafernalia y la pomposidad de las campañas y actos con los que se suelen presentar en sociedad este tipo de productos sea cada vez mayor y requieran cada vez de una mayor dedicación y mimo para las partes implicadas.

Nike y la CBF dieron buena prueba de ello con el acto organizado ese 24 de noviembre. Nike había puesto especial cuidado y esmero en la camiseta más vendida a nivel mundial de la marca dentro del mundo del fútbol, y con la que la compañía norteamericana espera hacer negocios por valor de 1.000 millones de dólares. En ella tiene depositadas todas sus esperanzas la firma norteamericana respecto a la cita mundialista, que se celebrará en un país al que Nike pretende convertir en su tercer mayor mercado de todo el mundo de aquí al año 2017, tan sólo por detrás de estados Unidos y China.

Y sin embargo, tanto Nike como la CBF han cometido un error de diseño que puede tener unas consecuencias que van mucho más allá de la posibilidad de que Brasil no pueda utilizar la misma para no violar sus propios estatutos, los de la Confederación Brasileña de Fútbol.

La nueva camiseta presentada aquel día por Nike y la CBF traía algunos cambios en cuanto a su diseño respecto a la que hasta entonces era la equipación brasileña. Los mismos podían resumirse en un cambio en el tipo de cuello de la camiseta, un nuevo tipo de números, más adaptados a la línea actual, más moderna en todo caso que los que tenían y, sobre todo, y aquí está el quid de la cuestión, un escudo mucho más visible y vivo en cuanto a colores que resaltaba sobremanera en la camiseta brasileña donde, además de presentar unos colores mucho más vivos como decimos, el elemento que más llamaba poderosamente la atención era la eliminación del nombre “Brasil” que aparecía justo debajo del escudo.

Y es precisamente este pequeño detalle, la supresión de “Brasil” de debajo del escudo en la nueva camiseta, el que tiene en vilo a los aficionados brasileños, que no saben si ésta será definitivamente la camiseta a utilizar por Brasil, a la CBF, por ser copartícipe de la violación de su propia normativa, lo que la deja ante una difícil defensa ante las acusaciones de desconocimiento de su propio funcionamiento pero sobre todo, a Nike, que se encuentra, a poco más de seis meses, con la posibilidad cierta y real de que la camiseta diseñada, presente ya en tiendas de medio mundo y fabricada por millones, pueda no “valer” para la disputa no ya del Mundial sino de cualquier encuentro para Brasil, con el grave perjuicio económico que ello supondrá a la marca además del logístico y organizativo, viéndose en la necesidad de concebir una nueva camiseta, aunque sea sólo introduciendo ese nombre, “Brasil”, a medio año de la puesta en marcha del Mundial.

El problema alude a un asunto legal: la “desaparición” de la palabra “Brasil” de la camiseta canarinha es algo mucho más importante de lo que en principio pudiera parecer: su eliminación, decidida conjuntamente por Nike y la CBF, supone la violación de los estatutos de la propia Confederación Brasileña, que en el Capítulo 3 de dicha norma, que hace referencia a los “Símbolos e Insignias” de la CBF, en su artículo 2, se especifica claramente la obligatoriedad de que la palabra “Brasil” aparezca justo en la parte inferior del escudo, escudo que debe ir “adornado” en su parte superior con el número de estrellas representativas de los Campeonatos del Mundo que adornan el portfolio de trofeos de la CBF. La no observancia de lo allí establecido supone una violación del Estatuto y, por consiguiente, la imposibilidad de disputar cualquier encuentro por parte de la canarinha, ya sea oficial o amistoso, con una indumentaria que no observe tales preceptos, un hecho que puede suponer serios problemas económicos para la multinacional Nike.

En lo que sí que hay paralelismo en cuanto al error cometido por adidas con el escudo de España es que, ahora, nadie quiere ser el “padre” de este desaguisado. Al igual que ocurría entonces, la multinacional Nike, cuando ha sido cuestionada al respecto, ha declinado cualquier tipo de responsabilidad afirmando que antes de su decisión, la misma fue aprobada por la propia CBF, que aceptó el nuevo diseño en reunión de la Junta Directiva del organismo. Preguntada al respecto, la CBF da la callada por respuesta.

El problema tiene una complicada solución, más de la que en principio pudiera parecer. La modificación de los Estatutos sólo podría hacerse si así lo solicitara, de acuerdo con lo que establece el artículo 40 de esos mismos estatutos, el propio presidente de la entidad, algo que no ha sucedido y que, en todo caso, no se abordaría hasta la siguiente reunión de la CBF, que no llegará hasta el próximo mes de abril. Para colmo de males, Brasil debutará con las nuevas equipaciones el próximo 05 de marzo de 2013, en un encuentro amistoso ante la selección de Sudáfrica en Johannesburgo, aunque el encuentro servirá realmente para presentar, presumiblemente, el nuevo diseño de Nike para la segunda equipación brasileña, ante la coincidencia de colores con Sudáfrica, que también viste de amarillo, por lo que es más que probable que esas nuevas equipaciones (la segunda camiseta, la “Away“) sí que presenten la palabra “Brasil” debajo del escudo, algo que sin duda también generará un serio problema a Nike toda vez que deberá parar la producción que ya se estará llevando a cabo de las mismas para poder cumplir con los estatutos de la CBF al respecto. Sin embargo, el problema real lo tiene con la primera equipación. Para solventar esa cuestión, la CBF tiene dos posibilidades: la primera, la más factible, celebrar una reunión de urgencia lo antes posible para rechazar el diseño actual de Nike y que la firma presente una nueva equipación con la palabra “Brasil”, lo que conllevaría un perjuicio económico a la entidad norteamericana de bastante importancia.

La segunda opción, menos dañina para Nike pero de más complicado cumplimiento, sería la de modificar los Estatutos, una opción que se encuentra con dos serios problemas: el primero, que ello implicaría que el propio presidente de la CBF lo solicitara, algo que no está, a día de hoy, muy predispuesto ante el aluvión de críticas que le lloverían por este descuido. El segundo, que esa modificación no se realizaría hasta la reunión general del próximo mes de Abril, apenas un par de meses antes del inicio del Mundial. Esta segunda opción también tendría un serio problema económico para Nike, aunque no de las proporciones de la primera opción. Nike hasta esa fecha no podría potenciar la comercialización de esas camisetas puesto que hasta entonces no contarían con el respaldo legal que el estatuto de la CBF le conlleva.

Si creíamos que el error de adidas con el escudo de España era un “resbalón” de la marca que difícilmente se podría alcanzar, la realidad nos demuestra que el desconocimiento de las tradiciones, los emblemas y la normativa incluso no ya de las propias marcas sino de las mismas Federaciones Nacionales en pos del marketing y los negocios, lleva a presenciar errores del calado del cometido por Nike y la CBF con la camiseta brasileña. Un error cuyas verdaderas dimensiones del mismo aún están por ver.