Brasil aprueba las condiciones FIFA

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Una comisión del gobierno brasileño ha aprobado definitivamente las condiciones que la FIFA imponía al país brasileño, sede del próximo Campeonato del Mundo organizado por la FIFA en el año 2014.
Recordemos que entre las condiciones que exigía el máximo organismo mundial en el fútbol, se encontraban algunas no exentas de polémica como la obligatoriedad de permitir la venta de consumo de alcohol en los estadios que exigía la FIFA, polémica de la que ya me hice eco aquí en MD (Ver Artículo), y que entraba en contraposición con la legislación brasileña que prohibía la venta de cualquier tipo de bebida alcohólica en los estadios.

Esta exigencia FIFA venía motivada fundamentalmente por el acuerdo que tiene el organismo con uno de sus principales sponsors actualmente, Brewer Budweiser, que expresó a la FIFA su enorme preocupación por este asunto al estimar pérdidas millonarias si el obstáculo legal de la legislación brasileña no podía ser salvado definitivamente y durante el Mundial no se podía vender su cerveza en los estadios.

El asunto no es cuestión baladí, pues en el país carioca se han alzado voces desde todos los estamentos sociales del país viendo la exigencia FIFA como una involucración del máximo organismo mundial del Fútbol en la organización socio-política del país. No sólo este ha sido el punto conflictivo de las exigencias FIFA. También se ha aprobado la ‘recomendación’ de la FIFA de eliminar la promoción que el país brasileño hace a los estudiantes del país obteniendo precio de entradas a mitad de su coste real, por lo que la comunidad estudiantil se ha visto también enormemente perjudicada con esta aprobación.

Pero básicamente el eje de la polémica está en la autorización para el consumo de Alcohol en los estadios. Hay que tener en cuenta que el alcohol se eliminó de su venta en los estadios brasileños en el año 2003 como medida para tratar de disminuir el incremento de la violencia en los estadios de fútbol, un problema que cada vez era más acauciante en el país brasileño. Ahora, con la decisión adoptada, no han sido pocas las voces en contra incluso desde dentro del propio gobierno, pues el propio ministro de Salud del país ha insistido en la necesidad de no levantar la prohibición por mucho que exija la FIFA. Por su parte, la FIFA ha mostrado su agrado con la decisión adoptada por las autoridades brasileñas, manifestando al respecto que esas condiciones son “innegociables”, pudiendo poner en riesgo incluso, en caso de no acatarse, la celebración del Mundial, en una actitud que muchos han catalogado de como mínimo arrogante.

Por lo tanto, una polémica que a buen seguro dará mucho que hablar. ¿Puede un país subyugarse a las exigencias de un organismo deportivo por el hecho de celebrar un acontecimiento de tal alcance y magnitud en él? ¿Están vendiendo los países soberanía nacional en pos de la FIFA?