Brasil 2014 sigue luchando contra la publicidad sexual

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La noticia saltó hace algunas semanas: el gobierno brasileño llamaba duramente la atención a la multinacional alemana adidas por considerar que la comercialización de unas camisetas de la marca potenciaban el turismo sexual, algo que ya comentamos en Marketing Deportivo MD, e imagen de la que las autoridades brasileñas pretendían huir a toda costa.

La llamada al orden de las autoridades gubernativas de Brasil, un mercado sumamente atractivo para las firmas y marcas comerciales, sobre todo adidas, en dura pugna con Nike por hacerse con el mismo, fue más que suficiente para que adidas diera marcha atrás y dejara de vender las citadas camisetas, unas elásticas que hasta entonces sólo estaban disponibles para el mercado norteamericano con motivo de la promoción del Mundial brasileño.

Sin embargo, parece ser que, en lo referente a este tipo de publicidad, las autoridades brasileñas van a tener una ardua y dura labor a realizar para evitar la tentación de las firmas y marcas de utilizar ese sanbenito de destino turístico sexual como reclamo publicitario.

Así, nuevamente Brasil se encuentra en la polémica que ha provocado una campaña publicitaria de un hotel, el Bahamas Hotel Club, uno de los clubes de alterne más importantes de la ciudad que busca promocionar su hotel ante la llegada de turistas durante el torneo, que dará comienzo el próximo mes de junio.

El cartel está ubicado en la entrada de las principales vías de acceso de la ciudad de Sao Paulo y rápidamente ha recibido el rechazo del gobierno de la ciudad y del propio Brasil así como de varias ONGs, que vuelven a denunciar la utilización y manipulación de un acto como el Mundial para la promoción y asociación de la imagen de Brasil como destino turístico sexual.

El slogan de la campaña “Donde sus fantasías se hacen realidad“,  acompañado de una imagen donde se puede ver a una mujer semidesnuda sentada sobre un balón y bajando los pantalones a un futbolista, es lo suficientemente explícito como para que las autoridades hayan decidido tomar cartas en el asunto y poner las medidas pertinentes para evitar que un acontecimiento del calado de un Mundial de Fútbol sea utilizado como atractivo con tintes sexuales, una imagen de la que pretende huir Brasil cuanto antes, aunque por lo visto, les queda una dura tarea y labor a la hora de impedir dichos actos.