Brad Walker vende sus prendas Nike en ebay tras no renovar con la marca

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El pasado domingo finalizaron los Campeonatos del Mundo de Atletismo celebrados en Moscú y que durante dos semanas ha reunido a la crème de la crème del atletismo mundial. Y, sin embargo, dentro del mundo del marketing deportivo, se ha producido durante la celebración de los mismos un hecho que ha muchos ha podido pasar desapercibido pero que ha provocado toda una inmensa bola de nieve que ha motivado que incluso la firma norteamericana Nike haya tenido que salir al paso para aclarar lo sucedido ante el cruce de declaraciones y la enorme polémica que se había generado.

Nos ponemos en antecedentes. Competición de Salto de Pértiga. El estadounidense Brad Walker, record de los Estados Unidos en la prueba, participa en la final de la misma para acabar en cuarta posición. Sin embargo, su puesto en la competición pasa a un segundo plano eclipsado por un hecho que para algunos pasa desapercibido pero que para la multinacional norteamericana Nike no es así.

Nike es patrocinadora personal del saltador de pértiga desde que en el año 2007 consiguiera el oro en los Mundiales de Osaka, en Japón. Actualmente tanto firma como atleta se encontraban inmersos en una dura negociación para ampliar la relación contractual que une a ambos, dura sobre todo por la persistente intención del deportista de mejorar ostensiblemente los emolumentos que recibía por parte de la firma de Oregon y dura por la tenaz postura de la marca de considerar que los servicios de brand ambassador del atleta estaban suficientemente bien pagados.

Con estos antecedentes, Brad Walker se presenta a los Mundiales de Moscú, recientemente finalizados, y accede a la final de la competición en la que se desencadenan los hechos. No se sabe muy bien como respuesta a qué o debido a qué circunstancia, pero lo cierto es que el saltador procede a encarar su participación calzado con unas zapatillas Nike en las que destaca, sobre manera, una cinta blanca que rodea a las mismas y que tapa en gran parte el logotipo de Nike, tanto el lateral como el que tiene en la base de las zapatillas que utiliza. 

Este hecho, transmitido en directo a millones de espectadores de todo el mundo, y en plenas negociaciones, duras como decimos, en las que se encontraba con Nike, enoja enormemente a la firma norteamericana que rápidamente anuncia de manera oficial que, desde ese mismo instante, deja de patrocinar de manera inmediata y sin vuelta atrás al atleta al que, evidentemente, no renovará el contrato que le une bajo ningún concepto. Walker, ante el cariz que cogen los acontecimientos, alega como explicación que en ningún momento el hecho debía interpretarse (como así parecen haberlo hecho los directivos de Nike) como un modo de presión a la firma sino que la colocación de las cintas vienen promovidas por un intento del saltador de conseguir un mayor ajuste de las zapatillas utilizadas.

Sin embargo, esta explicación no convence del todo a Nike que se reitera en su posición y anula de inmediato el contrato con Walker. El saltador, desconcertado con la postura de Nike, expresa su malestar con la marca al afirmar que no hubiera sido necesario utilizar las cintas para un mayor ajuste si las zapatillas se hubieran ajustado a sus pies, y que no tenía sentido que en unas zapatillas con seis meses de uso fuera necesario recurrir a estos medios para lograr el mayor ajuste y agarre, poniendo en duda de este modo la calidad de los productos que le suministraba Nike.

La relación se enquistó de tal modo que ahora hemos conocido que Walker, nada más llegar a los Estados Unidos, ha puesto en subasta a través del portal ebay todos, absolutamente todos, los productos que la marca le ha ido facilitando durante estos años: desde gorras hasta sudaderas, pasando por shorts, camisetas y zapatillas. 

“Soy el mejor saltador de pértiga de todos los Estados Unidos. Creo que me merezco un contrato digno de este rol por parte de Nike. A partir de ahora, ya no seré nunca más atleta Nike. No volveré a utilizar sus prendas nunca”, señaló Walker. 

Por su parte, en Nike se escudan en que la oferta realizada por la firma al atleta fue acorde a las características, rendimiento y prestaciones del deportista, calificando poco menos que de pueril la actitud del atleta en los Mundiales de Moscú: “Presentamos a Walker una oferta, una buena oferta pensamos. Y el atleta no la aceptó en ningún momento al no considerarla satisfactoria para sus intereses. Deseamos a Brad todo lo mejor y grandes éxitos de aquí en adelante”, señaló en un comunicado.

Sea como fuere, nunca antes una cinta en unas zapatillas hizo tanto daño y causó tanto revuelo como la que puso Walker en sus Nike.