Bonos y naming rights para financiar la remodelación del Bernabeu

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Uno de los grandes proyectos que persigue el actual presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, la remodelación completa del Santiago Bernabéu en un proyecto que está considerado como el de mayor importancia que se acometerá en la ciudad de Madrid en los próximos años y que costará, según las estimaciones realizadas por el propio club blanco, más de 400 millones de euros.

El club, que encargó su diseño a cuatro reconocidos estudios de arquitectura y que ya comentamos aquí en MD en octubre del año pasado que Florentino ya tenía una predilección sobre uno de los proyectos, fijó para poder acometer el mismo un cuidado plan de financiación donde una parte importante de los fondos necesarios deberían venir de mano de dos instrumentos hasta ahora no explotados por el Real Madrid pero que el presidente de la entidad blanca está dispuesto a ponerlos en práctica con motivo de ver convertido en realidad una de sus mayores aspiraciones desde que llegó a la presidencia del Real Madrid: la remodelación completa del Santiago Bernabéu, construyendo un nuevo estadio que sería la envidia de Europa en cuanto a recintos deportivos se refiere.

Y estas dos herramientas que quiere utilizar el máximo mandatario madridista para acometer las obras son dos instrumentos que generarán, sin duda, una importante controversia dentro de la masa social madridista.

La primera de ellas no es otra que una herramienta de marketing, muy explotada en otras latitudes pero que aquí en España está costando ser implantada por el fuerte apego de las aficiones y las entidades deportivas a las tradiciones e historia de sus respectivos clubes. Hablamos de los derechos de naming rights de los estadios. Y aunque ya existen estadios españoles donde podemos ver presente el nombre de esta o aquella marca comercial que se ha hecho con la explotación de dichos derechos, a nivel de los grandes clubes de la liga española, hasta ahora ninguno ha tenido la suficiente confianza para emprender un proyecto que supondría el rebautizo del estadio donde juega sus encuentros el club en cuestión ante la posible animadversión al respecto que pudiera generar ello entre la afición.

El Real Madrid, con su presidente a la cabeza, sin embargo, considera que ésta es la única posibilidad de que la faraónica obra de remodelación del estadio pueda llevarse a cabo de manera viable. La explotación de los derechos de naming rights del estadio Santiago Bernabéu, lo que supondría el rebautizo del mítico recinto madridista aunque de una manera mucho más suavizada que la acometida en otros países. La idea de Florentino no es otra que la de añadir un apellido al estadio blanco, no perdiendo por lo tanto, la identidad principal del mismo. Es decir, a diferencia de lo que ocurre por ejemplo en los estadios ingleses o alemanes, donde la máxima expresión la podemos encontrar en el Arsenal (Emirates Stadium) o el Bayern de Munich (Allianz Arena), aquí, la empresa que se hiciera con esos derechos, se limitaría a añadir su marca al del nombre del Santiago Bernabéu, como un segundo apellido más del estadio. Esta firma se haría con la explotación y gestión de esos derechos de naming rights del estadio madridista durante un periodo de años pero realmente sería una patrocinadora indirecta de las obras del citado recinto blanco. Se da la paradoja que hace tan sólo un año, cuando el Real Madrid negociaba el contrato por el cual Fly Emirates se quedaba con la camiseta blanca a partir de la presente temporada en detrimento de la anterior inquilina, Bwin, la aerolínea árabe propuso al presidente blanco un contrato mucho más amplio que el inicialmente firmado, que incluía los derechos de naming rights del feudo madridista a cambio de una cifra que rondaría los 55-60 millones de euros al año, algo que el presidente de la entidad blanca, en aquel momento, descartó de inmediato.

Sin embargo, el tiempo y su ambicioso plan para remodelar el Santiago Bernabéu han hecho que Florentino vaya a abrir una importante ronda de negociaciones con empresas y marcas comerciales interesadas en dar ese segundo apellido al estadio merengue, algo que aún no saben muy bien como afectaría en los aficionados del Real Madrid a la vez que daba instrucciones a los estudios de arquitecturas encargados del diseño para que hicieran hueco en la fachada para un potencial nombre de una empresa patrocinadora.

La gestión y cesión de los derechos de naming rights es una de las herramientas más explotadas en los últimos años por las entidades deportivas en general y dentro del mundo del fútbol en particular, donde se ha ido un paso más allá ahora en este tipo de gestión, que si bien muchos aún mantienen esos derechos como un mayor valor del club a la espera de ser explotado, van comenzando a explotar el naming rights de otros recintos del club, como ciudades deportivas o campos de entrenamientos. Al respecto, el propio Director de Tecnología y Sistemas del Real Madrid, Enrique Uriel, en una reciente charla reconocía el problema de la pobre explotación comercial del estadio: ““En los recintos deportivos de los Estados Unidos, la media de consumo de un espectador dentro del
estadio es de más de 10 euros; en nuestro estadio son 0,8 euros”, señaló. El Arsenal percibe 126 millones de euros por los 15 años de cesión de explotación de estos derechos a Emirates, mientras que el City percibe más de 170 millones de euros por los diez años de cesión de sus derechos a Etihad, que se hizo con el nombre del antiguo Ciudad de Manchester.

Sin embargo, Pérez es consciente que la sóla explotación de esos derechos no serán suficientes para emprender una obra de más de 400 millones de euros, por lo que pretende emitir bonos en los Estados Unidos por valor de algo más de la mitad de esa inversión, esto es, unos 200 millones de euros, bonos que pretende colocar entre diversos fondos norteamericanos pagaderos a diez años. No sería esta la primera ocasión en la que el Real Madrid acude a los mismos, pues para su construcción allá por los años 40 ya necesitó de esta herramienta para emprender los cimientos del hoy Santiago Bernabéu.

En definitiva, a pesar de que el actual Santiago Bernabéu es capaz de generar, según la última memoria presentada por el club, unos ingresos de más de 170 millones de euros (alrededor del 30% del total de los ingresos del club), la idea es poder incrementar esa capacidad de hacer dinero del estadio hasta los 250 millones de euros.

El proyecto ya tenía que haber sido elegido entre los cuatro candidatos que, como ya dijimos en octubre del año pasado, tenían en el estudio alemán GPMArchitekten el virtual ganador elegido por Florentino. Sin embargo, diferentes cambios que ha sido necesario acometer en los cuatro proyectos han dilatado la decisión final casi un año, hasta el próximo 15 de octubre, fecha en la que el club blanco dará a conocer cuál ha sido el proyecto ganador. Quizás en ese momento Florentino Pérez explique cuáles serán las fuentes de financiación elegidas para acometer tan tamaña y faraónica obra.