Puma se queda con el Arsenal ante la incredulidad de Nike y adidas

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Con sigilo, cuando nadie lo esperaba, casi con alevosía. Como caza el animal que representa a la marca, así ha golpeado Puma a sus dos grandes rivales dentro del mercado de la ropa deportiva, dos colosos como Nike y adidas, a los que ha arrebatado una de las ‘golosinas’ más apetecibles que estaban a tiro dentro del fútbol británico: el Arsenal.

La noticia saltaba tan sólo hace unas horas. Y, para sorpresa de muchos, es quizás uno de los bombazos del sector en este año dentro de la Premier League. Para tratar de entender el alcance de la misma, es necesario llevar a cabo un pequeño recordatorio de cual era la situación.

La firma norteamericana Nike, una de las principales marcas a nivel mundial dentro del sector, tiene, entre otros clubes de la Premier, al Arsenal como una de sus perlas, una relación que se inició hace casi 20 años y que durante este tiempo ha reportado importantes réditos a ambas entidades. Sin embargo, el actual acuerdo, que finaliza a la conclusión de la temporada 2014/15, ha sido uno de los campos de batalla entre ambas por la intención del conjunto londinense de renegociar las condiciones del mismo al objeto de obtener una mayor rentabilidad económica por parte de la firma norteamericana.

Los pobres resultados que el conjunto británico ha estado cosechando en las últimas temporadas propiciaron en la directiva del club la necesidad de asumir nuevos e importantes retos en forma de grandes incorporaciones que añadieran valor a la escuadra londinense. Sin embargo, en lugar de ello, debido a las dificultades económicas del club, los aficionados de los gunners han comprobado como, lejos de reforzarse, las grandes estrellas del cuadro británico han ido desfilando por la puerta de salida uno tras otro para tratar de sanear un poco las maltrechas arcas de la tesorería gunner, algo que evidentemente ha ido en detrimento de su rendimiento deportivo tanto a nivel doméstico, en la Premier, como a nivel internacional.

Una de las soluciones que más a mano tenían los dirigentes del Arsenal, y de las más inmediatas quizás, fue entonces la renegociación de las condiciones del contrato que les unía a Nike, motivado sobre todo por la ingente suma de dinero que Warrior daría al Liverpool para desbancar de la sponsorización técnica a adidas. Es precisamente la llegada de Warrior a la Premier y su enorme interés por hacerse con clubes importantes, como el Liverpool, la que despertó los recelos de otros conjuntos, entre ellos el United y el propio Arsenal, ambos Nike, con sus patrocinadores, entendiendo que si el Liverpool iba a ingresar lo que Warrior estaba dispuesto a darle, por qué ellos iban a ser menos.

Así las cosas, el Arsenal, al igual que ha hecho el United, lanzó un órdago a los norteamericanos en forma de velada amenaza para conseguir una renegociación de los norteamericanos de su contrato. Sin embargo, la actitud al respecto de Nike, al contrario de lo que ha sucedido con el United (tras la ligera insinuación del United de que si Nike no renegociaba su contrato estaría dispuesto a cambiar, la firma de Oregon se ha puesto manos a la obra para tratar de evitar la pérdida del Manchester), con el Arsenal la postura oficial de Nike siempre fue casi de indiferencia, ante la creencia de que nadie llegaría a apostar (y sobre todo a aportar las cuantías exigidas por los Gunners) por un club en horas bajas en cuanto a rendimiento deportivo con lo que ello supondría de minusvaloración de la marca ‘Arsenal’ a nivel internacional.

Nike aporta actualmente unos 55 millones de libras al club de Londres por los cinco años de contrato que tiene en la actualidad, esto es, unos 11 millones de libras al año, cifra muy lejana, en opinión de los dirigentes del Arsenal, a lo que debería obtener su conjunto por la sponsorización técnica y, qué duda cabe, alejadísima de lo que ingresa por ejemplo el Liverpool con Warrior (25 millones de libras al año).

Vista la actitud de Nike para/con el Arsenal, todas las miradas se giraron hacia su gran rival, la firma alemana adidas, otrora también sponsor técnico del Arsenal hasta la llegada al conjunto británico de, precisamente, Nike hace ahora 20 años. Y de hecho, más de un especialista dentro del sector afirmaba que las posturas estaban prácticamente cerradas entre ambas partes a la espera, únicamente, de la confirmación oficial de la ruptura con Nike y la firma del nuevo acuerdo con adidas. Un duro golpe, sin duda, para la marca norteamericana que perdería a una de las joyas de su corona, sobre todo en ese particular Juego de Tronos en el que se ha convertido la Premier para Nike y adidas y al que ya hicimos referencia en su día aquí mismo en MD respecto al reparto del territorio británico por las dos firmas.

Sin embargo, lo que nadie esperaba es el giro rotundo y total que ha dado la situación que ha cogido de imprevisto a los dos grandes colosos: a Nike y a adidas, y que les ha asestado un golpe que a buen seguro les será bastante difícil de asimilar. Y es que, mientras Nike (en su pasividad) y adidas (en su postura de no tirar la casa por la ventana) confiaban en que el Arsenal tendría que avenirse a negociar con alguna de las dos opciones (continuar en Nike o migrar a adidas con unas condiciones mejores que las de los norteamericanos pero que no serían las exigidas por el club), ha aparecido la firma también alemana Puma con una oferta estratosférica que va a convertir al conjunto londinense en el club que, a día de hoy, más ingresos obtenga por este concepto en la Premier League.

Así, Puma ha puesto sobre la mesa a última hora una oferta que ronda los 30 millones de libras anuales (algunas fuentes hablan incluso de más) en un contrato de cinco años, lo que deja en papel mojado las ofertas de Nike y adidas y queda en un segundo lugar el estratosférico contrato de Warrior con el Liverpool.

La oferta ha cogido desprevenidos incluso a los expertos que, en todo caso y como mucho, esperaban una oferta a última hora pero de Warrior, jamás de Puma.

Sea como fuere, Puma ha asestado un golpe en todo el mentón a los dos gigantes de las marcas deportivas que no se esperaban para nada. Y si tenemos en cuenta los antecedentes del Arsenal con sus sponsors técnicos, muy dados a relaciones largas y prolongadas en el tiempo, todo hace pensar que se avecina una nueva etapa en el conjunto londinense al lado de una marca alemana como antaño…pero que no es adidas. Ha llegado la era de Puma.