Armstrong dejará de ingresar 200 millones en los próximos años

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La caída en desgracia del norteamericano Lance Armstrong tiene también una vertiente económica que es, cuando menos, cuestión de análisis.

Además de la ‘muerte’ deportiva a todos los niveles como consecuencia de su dopaje, Lance Armstrong se enfrenta ahora a unas consecuencias más asociadas a la caída de su imagen, una caída que se ha ido acrecentando según iban alejándose de su lado sus innumerables firmas comerciales que le apoyaban.

El caso del dopaje del hasta ahora considerado el más grande de entre los grandes del ciclismo, el norteamericano Lance Armstrong, es indudable que le va a afectar no sólo a nivel de imagen sino a nivel económico. Y éste último, en una doble vertiente.

Así, la fortuna estimada del norteamericano, que según Forbes se alzaba hasta los 125 millones de dólares, va a verse sensiblemente condicionada por dos frentes con los que el ex-ciclista deberá lidiar.

Por un lado, esa fortuna puede verse seriamente comprometida por la amenaza de organizaciones como el Tour de Francia que reclaman el reintegro, íntegro, de las cuantías económicas obtenidas a lo largo de estos diez años en concepto de premios, lo que le supondrá, en caso de llevar razón, un considerable ataque a las arcas del estadounidense. Pero hay más, porque en caso de prosperar, ya hay marcas comerciales que han anunciado que seguirían el ejemplo de los organizadores del Tour en concepto de compensación por daños asociados a su imagen durante estos años.

Pero por si esto fuera poco, tenemos la otra vertiente. Esta otra rama no es otra que la de los ingresos que el norteamericano dejará de percibir como consecuencia de su debacle. Expertos en la materia aseguran que, dado el carisma y la alta consideración de la imagen de Armstrong antes del escándalo, en caso de que éste no se hubiera producido, el norteamericano podría haber ingresado, fácilmente, del orden de 20 millones de dólares anuales en concepto de acuerdos comerciales con marcas como Nike, Oakley y otras. Y esto tendría visados de ser viable durante un horizonte temporal que no bajaría de los diez años. Es decir, estamos hablando que en los próximos diez años, y como consecuencia de su caída, Armstrong dejará de ingresar del orden de 200 millones de dólares en concepto de ingresos comerciales que potencialmente podría haber llevado a cabo.

En definitiva, una arista más en una historia que tiene visos de no acabar.