Arian Foster, primer deportista que cotiza en Bolsa

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¿Tener acciones de Leo Messi, de Cristiano Ronaldo, de Novak Djokovic o de Usain Bolt? Por qué no. No quizas ahora pero muy probablemente, en el futuro, sea una de las vías de explotación comercial de la imagen y marca de los grandes deportistas a tenor de la apuesta realizada por una compañía norteamericana en este sentido, que ya ha dado el primer paso para que los deportistas profesionales coticen en Bolsa.

La noticia la adelanta The New York Times. Buck French es un emprendedor de la archiconocida Silicon Valley que dirige una compañía llamada Fantex Holding para la explotación de una idea a la que muchos consideraron alocada en su momento aunque quizás, con el paso del tiempo, tengan que reconocer que fue visionaria. Y es que French ha puesto el primer paso, desde el pasado jueves, para que los grandes deportistas de todo el mundo puedan cotizar en bolsa y cualquier interesado pueda adquirir participaciones en los ingresos futuros de los mismos. Y el jugador con el que ha inaugurado esta aventura es Arian Foster, el running back de los Houston Texas de la NFL, que se ha convertido de este modo en el primer deportista en dar el salto al mercado de valores.

Foster recibirá diez millones de dólares a cambio del 20 por ciento de un montante que engloba sus ingresos procedentes del contrato que tiene firmado con su actual equipo, sus ingresos por patrocinio y acuerdos comerciales, y una última cuantía correspondiente a cualquier potencial actividad que el jugador pueda desarrollar en el futuro o incluso tras su retirada.

A cambio, con ese 20 por ciento, Fantex pretende sacar a la venta un millón de acciones al precio de diez dólares cada una para pagar a Foster, una cifra más que probable de conseguir si tentemos en cuenta el razonamiento simple de French: “Si cualquier aficionado está dispuesto a pagar casi 100 dólares por una camiseta de su jugador favorito, y se venden millones de ellas cada temporada, ¿cómo no van a comprar acciones de ese jugador a diez dólares cada una?”, señaló.

Fantex no ha realizado una mala elección: ha elegido para el primer jugador a cotizar en bolsa a un deportista de la NFL, uno de los deportes más mayoritarios de los Estados Unidos, de origen mexicano, de piel oscura, cultivado (le gusta el yoga y la poesía) y con una enorme capacidad empática para conectar con los aficionados. Se reúnen en él todos los ingredientes necesarios para augurar un gran éxito en el negocio.

Evidentemente, los nuevos ‘accionistas’ de Foster estarán encantados de los nuevos y potenciales acuerdos que el jugador pudiera obtener que incrementaría el valor de las acciones de las que dispondría. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Expertos consultados en el tema por The New York Times alertan de la alta volatilidad de la inversión a realizar: “Planteémoslo desde el otro punto de vista: ¿qué ocurrirá si Foster se lesiona o, en el mejor de los casos, su rendimiento disminuye y su atracción para los aficionados cae?

En definitiva, esos futuros accionistas lo que están haciendo es comprar una participación en las ganancias futuras de Foster que, a cambio de 10 millones de dólares a cobrar por adelantado en el momento actual, renuncia al 20% de sus ingresos actuales y futuros.

En el momento actual, Foster tiene firmado un contrato de cinco años con los Houston Texas a razón de 23,5 millones de dólares. Además, tiene firmados diferentes acuerdos comerciales, entre otros con Under Armour, que le pueden repercutir algo más de un millón de dólares más, por lo que la fortuna total estimada a día de hoy sería de unos 25 millones de dólares. De esos, Foster renuncia al 20%, es decir, a aproximadamente cinco millones de dólares. Si tenemos en cuenta que se emitirán 1 millón de acciones, para que los accionistas recuperen su inversión, Foster deberia ganar en los próximos años 50 millones de dólares, algo que los especialistas bursátiles ven complicado para un jugador que cuando acabe su contrato con Texas tendrá 31 años.

Sin embargo, lo que sí han conseguido Foster y Fantex Holdings es abrir una vía de explotación de negocios más que interesantes para los jugadores y que, a buen seguro, provocará que en los próximos años podamos ver nuevos casos como el de Foster. ¿Comprar acciones de Messi o de Cristiano Ronaldo? Todo se andará.