Adidas vence a Nike en la guerra de las zapatillas… al menos por ahora

0

Ya hay una primera sentencia. Os hablo de la guerra, sí una vez más, que a finales de septiembre se conoció entre las dos grandes firmas de ropa deportiva y que tenía como escenario los juzgados de la ciudad alemana de Nuremberg, en la que Nike presentó una demanda contra la firma alemana y sobre cuya resolución confiaba vencer en el proceso legal en el que se aventuraban.

La cuestión seguro que la recordaréis. A finales de febrero de este año 2012, Nike presenta el pre-lanzamiento de una nueva línea de calzado que tienen como punta de lanza sus zapatillas Flyknit Footwear, un nuevo concepto de calzado que llevaba implícitamente en su concepción los ejes básicos sobre los que gira la firma norteamericana: evolución, tecnología, diseño, innovación. Estas nuevas zapatillas se caracterizaban por maximizar al máximo las propiedades del tejido, en concreto, de los hilos y todo el proceso de su creación con un único objetivo: lograr reducir el peso de las mismas y mejorar su adaptación a los pies de los deportistas. En definitiva, y en palabras de Nike, sus Flyknit Footwear llegaban a ser tan ligeras y cómodas que era inevitable que muchos la identificaran como una ‘segunda piel’, un guante puesto en sus pies. El proceso llevado a cabo para su concepción y la promoción que hizo Nike de ellas crearon una expectación enorme entre los aficionados. Las zapatillas finalmente fueron lanzadas de manera oficial unas semanas antes de los Juegos Olímpicos de Londres con el objetivo de captar la enorme inercia de los Juegos.

En estas estaban en Nike cuando en Adidas se les ‘ocurrió’ que, visto el grado de aceptación de las Nike Flyknit Footwear, era el momento ideal para subirse al carro de la corriente Knit (Tejer en inglés), y casi a la par de la presentación oficial de las Flyknit Footwear de Nike unos días antes de los Juegos, los alemanes le ‘emborronan’ el lanzamiento a nivel mundial con la presentación de sus propias zapatillas Knit, las Adizero Primeknit. El concepto, evidentemente el mismo que el utilizado por Nike en la concepción de las Flyknit Footwear: un diseño que simulaba la forma de tejer de nuestras abuelas con un mismo objetivo: una mayor ligereza, flexibilidad y adaptabilidad al pie del deportista.

En definitiva, la misma idea, conceptos diferentes: Nike encumbra las Flyknit Footwear a través de todo su enorme poder de marketing con una  puesta en escena espectacular, con una primera edición limitada a unos ‘cuantos’ pares y después, generada la necesidad, una tirada mucho más ‘terrenal’ con diversos colores y diversos precios destinadas a la satisfacción de dichas necesidades. Adidas, por su parte, opta por una presentación mucho menos mediática, más íntima y más orientada al deportista, con una tirada que no sabe muy bien si la va a perpetuar en el tiempo o no.

Sin embargo, lo que podría concebirse como una guerra simplemente de estilos de comercialización, Nike la encumbró a una guerra judicial, amparándose en el hecho de que la firma alemana, con sus Adizero Primeknit, vulneraba la patente que Nike había registrado en su momento, alegando que Adidas se apropiaba de la tecnología patentada por Nike y extiende la demanda afirmando que esta ‘apropiación’ indebida es un modo de actuar ‘normal’ en Adidas con los productos Nike.

Pues conocidos los antecedentes, ahora, apenas un mes después, los tribunales han hablado. Y han dado la razón a… Adidas, argumentando que, tras escuchar la defensa de los alemanes, que argumentan que es imposible que violaran la patente de Nike puesto que esa forma de tejer y producir tejidos ya estaba registrada desde el año 1940, consideran innecesario continuar con las medidas cautelares solicitadas en su día por Nike de suspender, temporalmente, la comercialización del producto Adidas. Así, el juzgado ha dictaminado que a partir del próximo 07 de noviembre se levanten esas medidas cautelares de protección del producto de Nike y Adidas pueda continuar vendiendo sus zapatillas, amén de que, tal y como ha anunciado Nike, esto no es más que un pequeño eslabón de una enorme cadena que es el juicio por vulneración de patentes que los norteamericanos tienen intención de llevar hasta las últimas consecuencias.

En definitiva, una pequeña victoria que Adidas celebra como el mayor de sus triunfos y una pequeña derrota que Nike minimiza como una batalla perdida, pero no la guerra.