adidas se toma venganza del Pacto Pelé 44 años después

0
adidas se toma venganza del Pacto Pelé 44 años después
  • adidas ha eliminado a tres de los cuatro representantes con los que accedía su hermana de sangre Puma a estos octavos de final de Brasil
  • Nike ha sido el otro verdugo de la cuarta representante de Puma
  • El Mundial se convierte en el sempiterno mano a mano entre adidas y Nike, con permiso de Lotto y Burrda

44 años y 11 Copas del Mundo han tenido que transcurrir para que adidas se tomara cumplida venganza ante su hermana mal avenida Puma del conocido como Pacto Pelé que tuvo lugar en el Mundial del año 1970. 44 años en los que ambas marcas han tenido oportunidades de dirimir desavenencias y en las que adidas ha podido, en más de una ocasión, devolver a Puma la afrenta infligida en aquel Mundial de México 1970, aunque muy probablemente haya sido ahora, en el Mundial de Brasil 2014, considerado como el acontecimiento más mediático y social de toda la historia, donde haya dado cumplida cuenta del plato frío de la venganza.

Un pacto que rompió una familia

Las desavenencias entre los hermanos Dassler, Adi y Rudolf, tuvieron sus orígenes algunos años antes, con el transcurrir de la Segunda Guerra Mundial a cuya conclusión la distancia entre los hermanos era tal que cada uno fundó su propia compañía. De ese conflicto nacerían dos de las grandes marcas del sector de la ropa deportiva: adidas (Adi Dassler) y Puma (Rudolf Dassler). Las relaciones entre ambas nunca fueron buenas, motivadas por el enorme caracter competitivo y ganador de ambos hermanos pero alcanzaron su gran distanciamiento con motivo del Mundial de 1970, cuando las marcas estaban ya en manos de sus herederos y donde, curiosamente, se llegó a un pacto de no agresión entre ambas a lo largo de todo el Mundial: El Pacto Pelé, un acuerdo que en teoría acercaría posiciones entre las firmas hermanas desde ese momento en adelante.

A grandes rasgos, el mencionado Pacto, ya explicado en varias ocasiones en Marketing Deportivo MD, consistía en la puesta en marcha de un acuerdo por el que las firmas hermanas se comprometían a no pelear entre ellas por hacerse con la gran estrella del torneo, el brasileño Pelé. Sin embargo, en el último partido del torneo, en la gran Final, Puma, mediante las negociaciones de un intermediario, acordó una estrategia para que Pelé, que había acudido al Mundial con unas botas de una pequeña compañía inglesa, calzara los nuevos modelos de la marca alemana. Pero es más: no contento con esto, el acuerdo incluía que en los momentos finales, Pelé pidiera al árbitro detener el encuentro para atarse las botas. La estrategia era una jugada maestra orquestada por Puma: aquel Mundial era el primero que se transmitiría en color por televisión y en Puma eran conocedores que cualquier gesto que hiciera la gran estrella del torneo atraería sobre sí los focos de todas las cámaras, tal y como así fue. Cuando adidas se quiso dar cuenta, en las pantallas de los televisores de todo el mundo aparecía el crack del torneo, la estrella del Mundial, atándose las botas, unas botas donde aparecía con claridad la marca Puma. Desde entonces, las relaciones jamás se volvieron a acercar y adidas comenzó a masticar una dilatada pero fría venganza, que ha llegado ahora en el Mundial de Brasil 2014.

Brasil 2014, el despegue de la estrategia de Puma en el fútbol

Puma llevaba tiempo planificando el Mundial. En los meses previos al mismo había llevado una serie de llamativas acciones en el mundo del fútbol orientadas a recuperar una posición dentro de un deporte en el que en otro tiempo llegó a tutear a las dos grandes. El hacerse con un club como el Arsenal a golpe de talonario o el incorporar como embajadores a jugadores de la talla de Cesc Fábregas, Sergio Agüero o Mario Balotelli daban una idea de las intenciones de la compañía en su estrategia de futuro en el fútbol. Por todo ello, acudía a Brasil con un buen plantel de selecciones, hasta 8 selecciones, las mismas que su hermanastra adidas y sólo dos menos que la gigante Nike. Entre sus valores, selecciones de la talla de Chile, Uruguay, Suiza o Italia además de un interesante grupo de selecciones africanas como Camerún, Argelia, Costa de Marfil o Ghana.

Sin embargo, en la primera fase Puma obtuvo un no deseado protagonismo al perder a una selección como Italia junto a otras más esperadas como Camerún, Costa de Marfil o Ghana. Se presentaba así en la siguiente fase con todos sus valores (salvo la mencionada de Italia)  dispuestos a dar que hablar en el torneo. No obstante, el caprichoso destino deparó encuentros ante Nike (un Brasil – Chile que propició la eliminación de la selección chilena a mano de los anfitriones) y tres trascendentales enfrentamientos con su hermana adidas: Colombia – Uruguay; Alemania – Argelia y Argentina – Suiza. Tres emparejamientos que se antojaban cruciales para la supervivencia de Puma en Brasil sobre todo tras perder a Italia como decimos en la primera fase y a Chile en el primer cruce de octavos.

El resultado, el ya sabido. Las tres selecciones adidas, Colombia, Alemania y Argentina, dieron cuenta (sufrida cuenta) de sus rivales, Uruguay, Argelia y Suiza, todas ellas pertenecientes a Puma, las últimas representantes de los alemanes. Ayer, cuando el árbitro pitó el final de la prórroga entre Argentina y Suiza que daba la eliminatoria a los argentinos, adidas completaba, 44 años después, su dulce venganza. En el Mundial más mediático de la historia, adidas echaba a los últimos representantes de su marca hermana, dejando a Puma sin presencia en Brasil y sin un baluarte importante en su estrategia para retornar al fútbol.

Brasil 2014, un cara a cara Nike – adidas

La eliminación de Puma ha convertido Brasil 2014, con permiso de Lotto (Costa Rica) y Burrda (Bélgica) en un enésimo mano a mano entre las dos grandes dominadoras del mundo del deporte, Nike y adidas. Los cruces de cuartos de final han deparado dos enfrentamientos directos Nike – adidas: el Brasil (Nike) – Colombia (adidas) y el Francia (Nike) – Alemania (adidas). En los otros dos cruces, Argentina (adidas) se enfrentará a Bélgica (Burrda) y Holanda (Nike) se verá las caras con la otra revelación del torneo, Costa Rica (Lotto).

Ambas compañías tienen todas sus esperanzas económicas puestas en este Mundial. A Nike le queda, como máximo exponente, la anfitriona Brasil, acompañada de dos baluartes de lujo como son Francia y Holanda. Sin embargo, una eliminación de Brasil sería un golpe durísimo para las aspiraciones de Nike en el Mundial. En adidas ocurre lo mismo: su gran baza es la Argentina de su máximo embajador Leo Messi, aunque como en el caso de Nike, tiene como grandes acompañantes a Alemania y a Colombia. Sin embargo, la eliminación de Argentina dejaría muy comprometida la estrategia de la marca en este Mundial.

Las espadas están en lo alto. adidas ya tiene su venganza del Pacto Pelé, lo que hará que Nike y la propia adidas se vuelvan a jugar todo a una carta en una partida en la que hay dos tapados, Lotto y Burrda que ya han demostrado que no van de farol.