adidas arroja más dudas sobre ‘su plan’ para llevarse a Messi

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Muchas veces una noticia tiene la importancia que sus protagonistas quieran darle. Y esta lleva camino de ser una de esas ocasiones en las que la explicación, más que arrojar luz al asunto, parece sumirlo aún más en una ambigüedad que, lejos de las intenciones del actor principal de las mismas, motivan el efecto contrario. En latín podríamos resumirlo con la célebre frase de “Excusatio non petita, accusatio manifesta”.

Ya hablamos aquí en MD, hace tan sólo unas semanas, del presunto interés de tres clubes europeos por hacerse este pasado verano con los servicios del crack internacional argentino del FC Barcelona, Leo Messi, algo que no debería de ser incluso noticia pues dado el prestigio deportivo del jugador, lo verdaderamente noticiable sería el que no hubiera equipos interesados en incorporarlo a sus plantillas.

El asunto fue sacado a colación en una entrevista por uno de los responsables del propio FC Barcelona, Raul Sanllehí, Director del Área de Gestión de Fútbol del FC Barcelona, que manifestó que fue el propio Messi, a través de sus representantes, el que supuestamente habría informado al club del rechazo, por su parte, de tres importantísimas ofertas que habría recibido el pasado verano para abandonar el FC Barcelona.

Sin embargo, como decimos, la noticia no estaba precisamente en ese posible interés de esos tres supuestos equipos en tratar de incorporar a su plantel al considerado mejor jugador del mundo por la FIFA. No. Lo verdaderamente explosivo de la noticia era la ‘mano’ que estaba detrás del interés de esos tres equipos y el motivo que tenía esa ‘tercera parte en la sombra’ en que el argentino abandonara el club catalán. Y esa ‘mano’ oculta tenía un nombre: el de la multinacional alemana adidas, que habría orquestado toda una supuesta campaña para tratar de convencer al argentino para que abandonara el FC Barcelona con destino a otros clubes.

Y aunque pudiera parecer todo fruto más de burdos rumores del mercado, propios de la pretemporada, que de la verdadera realidad, el asunto tenía todos los mimbres para hacer una cesta lo suficientemente sólida que diera fundamento a la noticia: adidas tiene en Leo Messi a su principal embajador dentro del mundo del fútbol, su particular “Caballo de Troya” ‘infiltrado’ entre las filas Nike, marca que viste al FC Barcelona. Si tenemos en cuenta que los tres clubes interesados en hacerse con el argentino habrían sido el Bayern de Munich, el Chelsea y el Real Madrid, todos ellos clubes equipados por la multinacional alemana, las fichas comenzarían a encajar en este particular y peculiar puzzle. Los términos de las ofertas eran igualmente plausibles conociendo estos antecedentes: la marca alemana estaría dispuesta a aportar la mitad del precio de la clausula de rescisión del argentino, valorada en 250 millones de euros, para colaborar a que el jugador, como decimos icono de la firma, recalara en uno de esos tres clubes adidas. Es decir, la firma de las tres tiras aportaría 125 millones de euros además de una mejora sustancial del contrato que le unía en ese momento al club en cuestión de los tres indicados y, además, facilitaría las negociaciones para la llegada de un patrocinador que se hiciera con los derechos de naming rights del estadio en el que juega los partidos el club en cuestión. Este último punto descartaba casi al Bayern, puesto que ya tiene en Allianz a su particular poseedor de los derechos de naming rights del estadio.

Estos, a grandes rasgos, eran los entresijos de una historia que no hubiera pasado más allá de casi la mera anécdota en los medios de comunicación. Sin embargo, como decíamos al principio, hay veces en los que el tratar de explicar y aclarar determinadas situaciones no provocan sino el efecto contrario al buscado. Así las cosas, el status quo que sobre el asunto existía, con los protagonistas embriagados del silencio más absoluto que dejaba el tema en una potencial posibilidad de haber sido realidad, se ve roto por completo por el interés de la multinacional alemana en tratar de aclarar la cuestión. Y lejos de conseguir su objetivo, lo que ha provocado es verter sobre la misma aún más incertidumbre, incrementando las dudas de aquellos que consideran que, probablemente, algo de cierto haya en todo esto.

Así, a pesar de que inicialmente la noticia tuvo su repercusión en los medios de comunicación, la misma llevaba todos los indicios de convertirse en una de tantas cuya veracidad tenía tantos defensores como detractores hasta acabar en el olvido. Y decimos que ‘llevaba’ hasta que la marca alemana, en su intención por arrojar algo de luz sobre la cuestión y descartar que la misma fuera cierta, ha provocado y conseguido el efecto precisamente contrario: que las dudas arrecien ahora aún más sobre si realmente exisitó esta trama o no.

Todo lo anterior sirve de preludio para una acción realizada en el día de ayer por adidas que, como decimos, ha rodeado aún de más sospechas al asunto. La multinacional alemana, en su intento por aclarar el tema, decide en el día de ayer publicar un comunicado oficial al respecto descartando la veracidad de los hechos. Esta sóla acción ya llama poderosamente la atención. Es decir, el hecho de que adidas se tome las molestias necesarias para tratar de aclarar una situación que no pasaba de ser un rumor no confirmado por ninguna de las partes ya atraía hacia sí todos los focos de la atención mediática. Pero además, el medio vehicular para hacer oficial dicho comunicado, uno de los diarios más prestigiosos de todo el mundo como L’Equipe, ha provocado que a la noticia se le dé la importancia que con el comunicado precisamente pretendía restarle adidas.

Así, el diario deportivo francés L’Equipe publicó un comunicado oficial de adidas en el que la multinacional negaba en todo momento que hubiera tratado de ‘colocar’ al crack internacional argentino del FC Barcelona en cualquiera de los equipos que la marca alemana patrocina, defendiendo que su relación con Messi no deja de ir más allá de la que tiene con cualquier otro de sus jugadores patrocinados, es decir, única y exclusivamente una relación comercial y publicitaria. Asimismo, finalizaba diciendo que cualquier decisión deportiva incumbía al jugador y a sus asesores, restando responsabilidad en ese aspecto a adidas y su equipo.

La publicación de dicho comunicado oficial no ha hecho más que alentar los rumores que defienden la veracidad de los hechos amparándose en que la sóla molestia que se ha tomado la marca por emitir una nota oficial desmintiendo el asunto es ya suficiente motivo para dudar acerca de que la realidad de la noticia se ajuste a lo sucedido o no. Desde ese mismo momento, el asunto ha copado las redes sociales y el comunicado, lejos de apagar el debate no ha hecho más que reavivar unas cenizas que parecían destinadas a su completa extinción hasta el día de ayer.

Como decíamos al principio,  adidas con su comunicado, sin quererlo, vive en sus propias carnes el “Excusatio non petita, accusatio manifesta”. Sólo adidas y las partes implicadas sabrán ciertamente qué es lo que ha ocurrido en todo este asunto.