adidas apremia a Bale para renovar su contrato ante la sombra de Nike

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Bien se podría decir que la vida del galés Gareth Bale ha dado, en los últimos meses, un giro radical, pasando de su apacible existencia en el Tottenham inglés a la devoradora actualidad diaria del Real Madrid. Y ese cambio ha afectado al jugador no sólo en su nómina, que también (es lo que tiene el ser considerado como el fichaje más caro de la historia del fútbol), sino en todo lo concerniente a su imagen. Y parece ser que una de las primeras firmas comerciales en darse cuenta de ello no ha sido otra que la marca alemana adidas.

Gareth Bale siempre ha sido un hombre adidas. Desde que comenzara a despuntar en el mundo del fútbol, allá por los 16 años, la firma alemana unió su designios a la imagen del jugador, considerado ya por aquel entonces una de las grandes promesas del fútbol galés. adidas jamás llegó a pensar que Bale se convertiría en el fenómeno mediático en el que se ha convertido de unos meses hasta ahora. Más bien invirtió en el jugador que más despuntaba ya por entonces en el fútbol de Gales para asentar su imagen en aquel país.

Desde entonces, adidas ha ido renovando de manera más o menos cómoda al futbolista según avanzaba su carrera, eso sí, con contratos alejados a los estresantes acuerdos firmados con las grandes estrellas del fútbol mundial, con tiras y aflojas por ambos lados que, en el mejor de los casos para la marca interesada, suelen acabar con la deseada firma del futbolista en cuestión pero a cambio de una importante suma de dinero que la marca tiene que desembolsar.

En el caso de Bale, como decimos, hasta ahora nunca había sido así. Y decimos bien, “hasta ahora”. Gareth Bale llegó hace unos años al Tottenham y desde entonces ya comenzó a vislumbrarse los enormes mimbres que había en el jugador para llegar a ser toda una figura del fútbol. Quizás por eso fue que adidas se decidió a subir un escalón en la relación contractual con el jugador hasta abonarle la suma que en la actualidad desembolsa al galés: unos 2,5 millones de euros por temporada.

Desde entonces, los representantes del jugador bien pareciera que se han conformado con los términos y condiciones de su relación contractual con adidas y ésta, la firma alemana, tampoco ha puesto demasiado interés en renovar una alianza con un jugador que arrastraba dos importantes lastres a la hora de renegociar su contrato con adidas: el primero, que el Tottenham Hotspur no está en el grupo “Top” de clubes en los que las marcas suelen catalogar a los diferentes equipos, por lo que su resonancia mediática es más bien pobre. Además, si a esto le sumamos la ausencia del club británico de las grandes competiciones europeas como puede ser la Champions League, la capacidad comercial del jugador quedaba seriamente resentida. Pero no es el único problema que arrastraba Bale. Una situación parecida vive con su selección nacional, Gales, alejada por su potencial futbolístico de las grandes citas futbolísticas de selecciones, como las fases finales de los Mundiales o de las Eurocopas.

Estos dos aspectos, como decimos, eran cuestiones que adidas tenía muy en cuenta para ponderar adecuadamente los emolumentos que ofrecería a Bale en una posible remuneración y la mayor o menor prisa a la hora de renovarlo. Sin embargo, como decimos, todo este status quo ha sido válido hasta ahora.

Y es que, tal y como comenzábamos este artículo, la vida del jugador, desde el interés del Real Madrid por hacerse con sus servicios hasta el fichaje final por el club blanco, ha dado un giro radical. Buena prueba de ello es que su capacidad mediática se ha multiplicado exponencialmente ya incluso antes de su llegada al club que preside Florentino Pérez, en la fase en la que había sólo rumores. Así lo demuestran los contratos firmados con BT o con EA Sports. Y el desenlace final de sus negociaciones con el Real Madrid, que ha deparado como conclusión su incorporación al cuadro madridista, ha motivado que todos los focos se hayan centrado sobre él. Y no sólo el de los medios de comunicación, sino también el de las marcas comerciales, que ven en el Real Madrid al altavoz perfecto que necesitaba el jugador para hacer su imagen mucho más rentable de cara a las casas comerciales.

Así, adidas ha visto que ahora sí Gareth Bale reúne todos los ingredientes necesarios que le hacen valedor de una renovación adecuada del contrato que les une. Pero la marca alemana se ha encontrado con un riesgo que no ha sabido ver o no ha llegado a ponderar adecuadamente: que al igual que ella, otras marcas se han dado cuenta que la capacidad mediática del jugador ahora que milita en el Real Madrid se ha disparado hasta convertirlo en uno de sus grandes objetivos. Y entre esas marcas, como no, ronda la sombra de Nike.

De este modo, se entiende ahora el interés de adidas de renovar cuanto antes al jugador, convertirlo en icono de la marca, precisamente en un club adidas como es el Real Madrid e incrementar esos 2,5 millones de euros que percibe en la actualidad Bale de la firma alemana. Así, incluso antes del desenlace final, cuando ya todos los rumores apuntaban a que, antes o después, Bale sería jugador del Real Madrid esta temporada, adidas puso en marcha toda su maquinaria al objeto de conseguir la renovación, una renovación sin embargo que, en contra de los deseos de la marca, no acaba de llegar, lo que ha comenzado a impacientar a la compañía de las tres tiras a la vez que la inquietud se ha ido adueñando de la misma.

En adidas temen que la alargada sombra de Nike pueda conseguir arrebatar al jugador de la marca alemana, lo que provocaría una situación similar a la que ocurre ahora mismo con Cristiano Ronaldo, el Caballo de Troya que tiene Nike en un club adidas como el Real Madrid. A los dirigentes de la firma germana la sola idea de que Bale, ahora mismo la segunda figura mediática del club blanco por detrás de CR7 y que, presumiblemente, incrementará su valor como marca a poco que le acompañe su rendimiento deportivo, pueda acabar en el portfolio de Nike le produce algo más que inquietud, por lo que no dudarán en poner sobre la mesa una oferta que colme las aspiraciones que tanto representantes como jugador puedan pretender de la firma alemana.

Sin embargo, la ansiada firma no acaba de llegar y la situación se está prolongando más de lo debido para desesperación de adidas y beneficio del propio jugador, consciente de que a cada minuto que pase, se incrementa su valor comercial respecto a marcas como la propia adidas o Nike. Muchos dan por seguro que el acuerdo ya está tomado y que tan sólo esperan el momento adecuado y que más interese a las partes para hacerlo público. No son menos, sin embargo, los que opinan que la situación se está comenzando a enquistar más de lo que adidas habría deseado, una compañía que teme que su gran rival le arrebate al nuevo fichaje del Real Madrid, un rival que proyecta una sombra que cada vez preocupa más a los alemanes.