50 millones de libras para el estadio del Tottenham

0
  • El club cierra un importante acuerdo por valor de 50 millones de libras con la constructora que levantará el nuevo estadio

A pesar de que judicialmente el asunto se encuentra aún enfrascado y pendiente de su resolución definitiva, uno de los clubes con más tradición dentro del fútbol británico, el Tottenham Hotspur ha comenzado a dar pasos de gigantes para ver convertido en realidad lo que en la actualidad es un sueño de sus dirigentes: la construcción de un nuevo estadio.

50 millones de libras para el estadio del Tottenham

Con vistas a tener el nuevo estadio que planea construir el Tottenham Hotspur listo para la temporada 2017/2018, el club británico se ha puesto manos a la obra para comenzar a dar los primeros pasos en firma para la consolidación de un proyecto que, a decir verdad, no pasa de ser ahora mismo eso precisamente: un proyecto. Y es que el asunto no es ni mucho menos fácil.

Por un lado, el Tottenham ha alcanzado un acuerdo con la constructora M Anderson Construction  para que la misma se la encargada de ejecutar las obras del nuevo recinto donde disputará sus encuentros el conjunto inglés, con capacidad para 56.000 espectadores y que tiene previsto construirse junto a White Hart Lane. Para ello, ha firmado un contrato con dicha constructora por valor de 50 millones de libras (unos 65 millones de euros). Pero muchos especialistas creen que los dirigentes del club se han precipitado toda vez que aún hay serios obstáculos a salvar para tener vía libre a la construcción como la resolución del conflicto judicial que mantiene en los tribunales con la última compañía asentada en el solar en el que se pretende construir el nuevo estadio y que se niega a abandonarlo: la firma Archway Sheet Metal Works Ltd, lo que va a provocar que el club tenga que disputar encuentros en terrenos “prestados” como Wembley, Upton Park o el MK Don Stadium.

Un proceso iniciado en 2012

El tema del estadio del Tottenham no es, para nada, nuevo. El asunto comenzó allá por el año 2012 cuando el club británico decidió dejar de cotizar en el mercado de valores, para pasar su gestión a manos privadas. La decisión se enmarcaba en una línea
de estrategia de los gestores del club que les permitiría recaudar fondos
para la construcción de su nuevo estadio.

La construcción de un nuevo estadio era uno de los pilares en los
asentaban los propietarios del club al nuevo Tottenham, vinculando la
misma a casi la propia supervivencia del club. La decisión definitiva de construir un nuevo estadio fue adoptada tras
la negativa de las autoridades inglesas de conceder la gestión del
Estadio Olímpico de Londres al club tras la finalización de los JJ.OO.
de Londres, gestión que fue concedida al West Ham United.